Un exceso de infancia es un germen de poesía… Quizás esta expresión de Gastón Bachelard, en La Ensoñación Poética, parece escrita para Marcel Proust, y si no lo fue, viene como anillo al dedo para explicar la importancia capital de la infancia en la gran obra del genio francés. Pero igual puede servir para palpar en la obra de cualquier mortal la calidad de aquella, los niveles de atención, la catadura, la belleza y la ternura del amor materno, sin el cual el alma no sobrevive incólume a las amenazas de los otros seres humanos y a las agresiones del entorno.