Terror, horror y mucha repugnancia. Esa es la reacción inicial que produce la lectura del Informe correspondiente a este año, publicado la semana pasada por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la República Bolivariana de Venezuela, MII 2022. Los lectores se servirán recordar que tal Misión fue creada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, mediante resolución 45/20 del seis de octubre de 2020 y el informe que hoy comentamos, es el tercero que ha redido.