Polonia obra el milagro ante la Eslovenia de un Doncic mermado

La imagen de Luka Doncic cojeando mientras abandonaba la pista tras ser eliminado ante Polonia es ya historia de este Eurobasket . La gran estrella del torneo, la única que quedaba en pie tras el adiós prematuro de Antetokounmpo y Jokic , no pudo hacer nada para mantener a Eslovenia en Berlín, superado por el ímpetu polaco y una misteriosa cojera. Dolencia intermitente que le lastró durante todo el partido y que allanó el camino de Polonia hasta su primera semifinal en 55 años. Su aparición en el partido fue normal. Triple frontal, con un rival encima, que terminó dentro de la canasta. Era el duelo un intercambio de canastas en el que el ímpetu polaco mantenía el ritmo frenético de partido que le gusta a Eslovenia. Un ir y venir que se truncó de repente. Algo iba mal con el motor de los balcánicos y eso arrastró a todo el equipo. Apagón provocado por la inesperada cojera de Doncic que Polonia aprovechó para abrir un socavón gigante. Impensable antes del inicio (31-54, min. 19). Era incapaz de anotar Eslovenia, en la que solo Cancar y Dragic mantenían el tipo. El regreso de Doncic no reparó los daños. Al contrario. Su evidente lesión en los últimos ataques antes del descanso acrecentó la preocupación de la grada verde, que no se quitó el susto hasta el tercer cuarto. Doncic apareció el último por el túnel y lo hizo con los mismos problemas con los que se había ido al vestuario. Pero fue poner un pie en la pista, con zapatillas nuevas, y su cuerpo rejuveneció. Se olvidó de sus males el esloveno y buscó ayudar a su equipo de otra manera. Verle en la cancha fue un acto de generosidad que enganchó a todos sus compañeros. Como un Cid moderno . Su mera presencia atemorizó a Polonia, que empezó a ver el aro más y más pequeño. Tanto, que apenas anotó una canasta en juego en todo el cuarto. Lo aprovechó Eslovenia para ponerse por delante con una remontada heróica. Parcial demoledor de 29-6 que le devolvió la iniciativa, pero que no derribó la resistencia polaca (68-64, min. 31). Noticia Relacionada Baloncesto / Eurobasket estandar Si Rudy Fernández: una bronca, lágrimas y un capitán único Emilio V. Escudero El balear ejerció de resorte con una charla subida de tono que cambió el panorama del partido para España Ponitka , que al descanso acumulaba 16 puntos, 7 rebotes y otras tantas asistencias, recuperó el pulso de repente. Él y Slaughter resucitaron a su equipo, que volvió a equilibrar el duelo a cuatro minutos del final (76-76). La eliminación de Doncic (14 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias a pesar de todo) por faltas personales terminó por decantarlo del lado polaco, que obró el milagro en Berlín. Victoria gigante que deja el Eurobasket huérfano de sus estrellas más rutilantes antes de las semifinales.

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Author: Pablo Perez