El alto precio de los combustibles continúa siendo una de las principales consecuencias de la guerra de Ucrania, que afecta a millones de personas. Entre ellos, el coste del diésel y de la gasolina son algunos de los que más quebraderos de cabeza dan a los consumidores. Este incremento viene justificado especialmente por el encarecimiento de la materia prima de ambos, el petróleo , que hace que su producción sea mucho más costosa. Sin embargo, han visto cómo en las últimas semanas el precio de la gasolina se ha ido estabilizando mientras que el del gasóleo se mantiene absolutamente disparado. Desde finales del mes de agosto, la brecha entre el coste de ambos carburantes ha ido aumentado, siendo el diésel ahora hasta 20 céntimos por litro más caro que la gasolina. Pero ¿por qué se produce este impactante crecimiento del precio del gasóleo frente a la gasolina? Estos son algunos de los motivos que pueden explicarlo. Las razones del alto precio del gasóleo Aunque el conflicto entre Kiev y el Kremlin es uno de los principales motivos de esta subida, que no parece que vaya a estabilizarse a corto plazo, lo cierto es que hay otras tantas razones que también están motivando que el diésel esté más caro que nunca en comparación con la gasolina. Entre ellas, el cierre de las refinerías de Europa por su cada vez más escasa rentabilidad y el veto a la producción de este combustible proveniente de Rusia —supone un tercio del diésel europeo y dejará de llegar a la UE en febrero— han sido uno de los principales motivos que han provocado esta escasez, que ha aumentado también su precio. El disparado precio del gas natural también ha tenido un serio impacto en la producción de diésel, que emplea este combustible en su fabricación. Así, mientras la demanda de gas también aumenta y así lo hace su precio, generar el gasoil será mucho más caro. Además, la escasez de gas también ha provocado que el gasoil sea empleado en plantas de generación eléctrica. El aumento de la demanda de gasoil en otros sectores , como el transporte marítimo, la industria o la maquinaria agrícola utilizada para cubrir las nuevas necesidades alimenticias, es otro de los factores que motivan esta subida. La escasez frente a esta alta demanda ha obligado a que los precios de este carburante crezcan también. La penetración de los vehículos diésel en España Por su parte, en el caso de España, el parque automovilístico está muy caracterizado por la presencia de vehículos diésel . Así, mientras que en otras partes de Europa los datos demuestran que los coches que funcionan con gasóleo no superan el 45% del total, en nuestro país estos suponen casi el 55%. Esta mayor demanda de diésel en España también ha motivado que los precios del combustible en nuestro país aumenten más que en otros países vecinos, donde los vehículos de gasolina, los híbridos y los eléctricos tienen mayor penetración.