¿Qué es la libertad?… para mí, para cada quien

Existen debates intelectuales profundos sobre la libertad. Definiciones que intentan empacar distintas perspectivas sobre una de las dimensiones más importantes del ser humano.

Podemos encontrar en el mundo acercamientos operativos a la libertad, tales como la “libertad negativa”, “libertad positiva”, “libertad posible” y “libertad como no dominación”, entre otras. Si embargo, estas aproximaciones lógicas y generales requieren de un proceso reflexivo y autocrítico en la construcción de la definición operativa de lo que la libertad significa para cada individuo.

En otras palabras, es necesario que cada uno pueda definir, desde su propia experiencia de vida, el significado y valor de su libertad.

Este proceso de cuestionamiento y definición permitirá a cada guatemalteco desarrollar procesos de identidad que parten de su individualidad. A su vez, el establecimiento de un sistema de valores, dotado de definiciones operativas y perspectivas individuales, estimula la capacidad de razonamiento crítico de cada quien y reta prejuicios establecidos sobre lo que una mal entendida libertad puede significar.

Fácilmente nos daremos cuenta que la conquista de la libertad se logra a través de una serie de procesos cognitivos de autodeterminación, que nos permite a los individuos definir nuestro destino, gracias a nuestra capacidad de actuar por voluntad propia.

Así, al hablar de libertad, es importante considerar las condiciones en las que los guatemaltecos podemos realizarnos como personas. El tipo de educación (formal y no formal) al que nos exponemos, el empleo que escogemos y las interacciones sociales en las que participamos, pueden facilitar o complicar nuestra conquista de la libertad.

Es entonces que la libertad se vuelve un asunto de suma importancia para cada quien; es en su búsqueda que nace la posibilidad de establecer con otros individuos las rutas para las soluciones e innovaciones, que conducirán a una mejora de la calidad de vida. Sin embargo, resulta más importante aún considerar la libertad como la posibilidad de convivencia de las diferentes expresiones de vida individual de forma pacífica y productiva, de tal manera que podamos aportar de forma beneficiosa a la sociedad.

Cada uno de nosotros es libre, hemos decidido en quienes nos hemos convertido, pero además la libertad nos permite definir de forma racional e intencional, las personas que seremos a partir de hoy.

No podemos cambiar el pasado, pero somos libres de conquistar nuestra felicidad en el presente. Cada uno de nosotros puede construir condiciones que nos ayuden a darle un significado profundo de plenitud a nuestra vida.


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Author: Maria Suarez