Una pregunta temeraria

En la Gallera en la que se desarrolla la política nacional, hace tiempo que el contenido de las cosas dejó de ser lo importante, para pasar a serlo el relato, la atribución del mérito y la imputación de equivocaciones. Ahora estamos ocupados con estos complicados líos de la energía y vemos como para el gobierno es más importante dejar claro que Europa sigue y generaliza sus iniciativas que la lucha contra los precios, mientras para la oposición, el gran objetivo es subrayar que aquél ha de rectificar su idea inicial y plegarse a las suyas, que son las europeas. En efecto, el Gobierno puede aducir que la solución a los problemas del desabastecimiento y de los precios de gas camina por la vereda que inició cuando presentó, y obtuvo, la aprobación de la excepción ibérica y la aplicación de una vuelta de tuerca a la fiscalidad de las empresas energéticas. Pero va a tener que tragarse tres sapos: el sistema del tope del gas no acaba de concitar los apoyos suficientes para imponerlo en la Unión; el nuevo ‘apriete’ fiscal no se aplicará sobre los ingresos, sino sobre los beneficios y los ingresos que se obtengan no irán a las arcas públicas, sino a rebajar la factura que pagan los usuarios. Algo que, por cierto, tiene toda la lógica del mundo. Por encima de estas peleas de gallos y disputas de orgullos, lo que queda claro es que las instituciones europeas ven la situación tan negra que se han visto obligadas a actuar en contra de sus principios sacrosantos y van a intervenir en un mercado tan sensible como es el energético. Por si fuera poco, la parte conservadora que dirige la Comisión, acepta subir de manera abrupta los impuestos a las empresas de la energía, algo que nunca antes vio con buenos ojos. La crisis empuja a los partidos a revisar o cambiar sus postulados e igual de claro queda que lo hace en la dirección de una mayor intervención pública de la economía. Además de la administración general y del monopolio de la legislación, tiene en sus manos la política monetaria, la fiscal de los presupuestos y la fiscal de los impuestos, la agrícola y ahora llega la energética. No es todo. Si se fija bien, hay políticos llamando a la puerta que pretenden intervenir la distribución comercial . Noticia Relacionada opinion Si Tras complacer, ajustar Ignacio Marco-Gardoqui Ni los pensionistas están dispuestos a aceptar la mínima merma, ni los sindicatos apoyarán un empeoramiento de las condiciones de acceso De manera silente pero constante, la intervención pública se abre cada día nuevos caminos que nos conducen ¿Hacia dónde? Viendo quienes están al volante, la pregunta me parece temeraria.

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Author: Pablo Perez