Primero fue contra los educadores: profesores, maestros, trabajadores y obreros fuimos, según el régimen, los productores de la devaluación del bolívar, los causantes de esa devaluación. Ahora, ya pasada la euforia del señalamiento contra la educación y su poca pegada mediática, la han emprendido, nuevamente, porque no resulta original solo por estos días, contra los “usureros” comerciantes. Como si ellos con su trabajo, ahogados de dificultades, fueran los verdaderos causantes de la desgracia económica del país.