Lo primero que debo señalar es que considero y apunto a que en democracia debe haber un funcionamiento pleno y libre de los partidos políticos, que debemos fortalecerlos, incluso quienes no hayan decidido integrar alguno. La antipolítica le ha hecho un daño muy profundo al funcionamiento institucional del país. Ha propiciado este desarreglo continuo, creciente, de las bases del Estado. No habrá retorno a la democracia sin partidos políticos, con partidos intervenidos o con dirigentes inhabilitados, exiliados, perseguidos y/apresados. Habrá simulacro de algo, pero democracia no.