La ya ex primera ministra británica Liz Truss ha dimitido tras tan solo 45 días ostentado el cargo. Su salida supone un nuevo hito en el ya inquietante historial de inestabilidad que afecta al Reino Unido desde la salida de David Cameron y el proceso del Brexit. Su corto período de mandato ha estado trufado de errores políticos , siendo el más destacado el plan económico que sacó adelante con el también exminsitro de Finanzas Kwasi Kwarteng , que provocó la salida de este último y sumió al país en el caos. Tras la dimisión ayer de su ministra del Interior y con un aumento de las voces de oposición e internas apostando por su salida, la dimisión de Truss parecía la única salida posible . Se trata de una salida dolorosa, pues la conservadora es una política ambiciosa con una larga carrera política a sus espaldas. Noticia Relacionada estandar No Liz Truss se aferra al cargo pese a las peticiones de dimisión: «Soy una luchadora, no una desertora» Cada vez más voces exigen la salida de la primera ministra británica, mientras su popularidad no deja de descender en las encuestas Mary Elizabeth Truss no es especialmente carismática. De hecho, hay quienes la han calificado directamente como «sosa» , sobre todo si se le compara con un personaje tan excéntrico como Boris Johnson. Pero tiene carácter, es inteligente y ha construido su carrera sin prisa pero sin pausa. Pasó incluso por ministerios como el de Comercio, el de Exteriores, el de Igualdad, el de Justicia y el de Educación en los Gobiernos de David Cameron, Theresa May y Boris Johnson. Empezó joven, irónicamente cantando consignas contra Margaret Thatcher, a quien admira tanto que incluso intenta parecerse a ella copiándole los atuendos. Su madre, enfermera de izquierdas, era miembro de una organización a favor del desarme nuclear y se llevaba a la pequeña Liz, que nació en Oxford en 1975, a las manifestaciones. Su padre, académico de matemáticas, también estaba, como ella misma apuntó en el pasado, «a la izquierda de los laboristas», y no se ha involucrado en su campaña. De hecho, años atrás se mostró «horrorizado» cuando una carta del partido en el buzón reveló que su hija se había afiliado a los ‘tories’. Durante su etapa en la Universidad de Oxford, donde estudió filosofía, política y economía, se convirtió en presidenta de los liberal demócratas. Casada con Hugh O’Leary, y madre de dos hijas que actualmente tienen 13 años, Liberty, y 16 años, Florence, fue escorando cada vez hacia la derecha y en el 2010 entró al Parlamento siendo ya una ‘tory’ , con una vida profesional paralela en la industria de la energía y las telecomunicaciones, donde durante una década ejerció como gerente comercial y económica, en empresas como la petrolera Shell y en Cable and Wireless. Infidelidad Su aterrizaje en la Cámara de los Comunes estuvo rodeado de polémica aún antes de producirse, ya que salió a la luz que le había sido infiel a su marido durante casi dos años con su compañero conservador y mentor, Mark Field, cuyo matrimonio acabó en divorcio. El de Truss y su marido, por el contrario, sobrevivió a la tormenta , al igual que su carrera política, en parte gracias a la intervención de Cameron, que detuvo una rebelión en su contra. Truss siguió escalando y coleccionando seguidores y detractores en el camino e incluso sobrevivió, una vez más, a otra crisis: la organización del gabinete de May. Convencida brexiter de línea dura, estrechó sus lazos con Boris Johnson en pleno divorcio con la UE y fue nombrada ministra de Comercio, un papel que le dio más visibilidad. Dicen que cuando tenía siete años, Truss hizo de Thatcher en unas elecciones simuladas en el colegio. Nadie la votó. Cuarenta años después, se ha cobrado aquella afrenta infantil convirtiéndose, como la Dama de Hierro, en líder conservadora y primera ministra.