PESTAÑA alcaraz-aliassime-semifinal-basilea-2022 Crónica 4 Ha dado un estirón Felix Auger-Aliassime en estos últimos meses. Suma doce victorias consecutivas en esta gira bajo techo y con cuerpo y mente para retar a cualquiera. Incluso al número 1, un Carlos Alcaraz que había mostrado carácter de líder en este ATP 500 de Basilea, pero que chocó con ciertas dudas, sobre todo al saque, y con el canadiense al otro lado, no tuvo tiempo de reaccionar. ATP 500 Basilea Semifinales Felix Auger-Aliassime 6 6 Carlos Alcaraz 3 2 Es Aliassime quien jugará la final en Suiza. Con un partido directo, serio, sin aspavientos ni desequilibrios. El jugador que sabía el circuito tenis que llegaría a cuadrarlo todo. Sigue en ello, son 22 años, un camino de progresión firme y en el que va recogiendo ya frutos de autoría. Ante Alcaraz extendió su brazo hasta las alturas para impactar con seguridad sus saques, ocho fueron directos y un 78 % de efectividad con su primero. Veinte puntos ganados de los 25 puestos en juego con su servicio. Ese golpe que, al otro lado de la red, no contenía los mismos guarismos. Algo errático el español a rachas, cometió tres dobles faltas y no pudo encontrarle ni un agujero al canadiense. Noticia Relacionada estandar Si La oficialidad de las selecciones vascas no tiene recorrido real: «Solo es humo» Javier Asprón La enmienda aprobada por PSOE y PNV choca con la normativa que rige en las federaciones internacionales Hubo opciones de rotura para el canadiense en tres juegos consecutivos del español, demasiados 0-40 y 15-40 que este Alcaraz es capaz de sacar con pundonor. Con él se mantuvo a flote hasta el octavo juego, en el que no pudo levantar las tres bolas de break y se obligó a un más difícil todavía. Porque Aliassime, tercera final consecutiva, no iba a ceder, ni en ese último juego del primer parcial, ni mucho menos en el segundo capítulo. Mantuvo la línea firme desde el fondo, el saque siguió dando alivio y las dudas de Alcaraz hicieron el resto. Enseguida se encontró el español con otro turno de saque perdido; con diez errores no forzados, más ocho del primer set, y con apenas ocho golpes ganadores. No pudo crear ni una oportunidad de rotura a su oponente. Así estaba uno, así estaba el otro.