La absorción de Bankia provoca que el resultado atribuido hasta septiembre quede algo deslucido para Caixabank . El grupo de origen catalán se apunta un beneficio de 2.457 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un 48,8% menos en términos interanuales por el impacto contable positivo que dicha operación tuvo en los resultados de 2021. Sin contar con el efecto de la absorción, el resultado es un 17,7% superior respecto al mismo periodo del ejercicio anterior teniendo como base perímetros homogéneos. «Este incremento se sustenta en unos sólidos niveles de actividad comercial y en los ahorros de costes conseguidos por las sinergias de la fusión», ha señalado la entidad. Gonzalo Gortázar, CEO de Caixabank, ha mostrado su satisfacción por estas cuentas: «En un año marcado por la ejecución de la integración, la entidad ha vuelto a demostrar su fortaleza comercial, lo que, unido a la obtención de sinergias de costes, nos permite elevar un 17,7% el resultado en base comparable». Los ingresos alcanzan los 8.647 millones de euros y suben un 2,7% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque la caída del margen de intereses (-0,4%) y de los ingresos de participadas (-34,7%) suponen la parte negativa de las cifras. En términos de rentabilidad, medida en ROTE , esta se situó en el 8,4%, nivel aún inferior al del coste de capital. En cambio, respecto a la morosidad, los datos «reflejan una buena gestión del riesgo, tal y como muestra la nueva bajada en la ratio de mora», que baja hasta el 3% y se sitúa en niveles mínimos que no se alcanzaban desde 2008.