Falta justo un mes para que comience el Mundial y la cita de Catar está ya en boca de todo el mundo, aunque no precisamente por asuntos futbolísticos. La cercanía del pitido inicial del Catar-Ecuador (20 de noviembre) devuelve al foco mediático a un país al que se le recuerdan sus vergüenzas mientras se piden también explicaciones a la FIFA. Todo, mientras comienzan a reproducirse actitudes y gestos entre algunos países participantes y estrellas del fútbol para dejar clara su oposición al país anfitrión. La principal, la que ocupa portadas en los últimos días, hace referencia a la intención de varias selecciones de que sus capitanes porten un brazalete con el lema ‘One love’ y los colores de la bandera arcoíris para defender al colectivo LGTBI. Harry Kane , capitán de la selección inglesa, fue el primero en sumarse a una campaña que ha encontrado el soporte de otras siete naciones europeas: Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Suiza y Gales. Entre las selecciones del Viejo Continente que aún no han dado su apoyo a esta iniciativa están Polonia, Croacia, Serbia, Portugal… y España. En la Federación se escudan, de momento, en que ya llevan el brazalete de la UEFA con la palabra ‘Respect’ en contra de todos los ataques discriminatorios. Pero no descartan cambios, sobre todo porque ha empezado a convertirse en un asunto espinoso por la entrada en escena de varios partidos políticos, como el PSOE o Más País, que han exigido a Luis Rubiales la adhesión a esta iniciativa. En los próximos días se sabrá la decisión final de la RFEF, que ya tiene asumido que también deberá hacer algún gesto en ese sentido, sea el brazalete o algo similar. La homosexualidad está prohibida en Catar, aunque los responsables del Comité Organizador del Mundial llevan meses asegurando que todos los aficionados serán bienvenidos sea cual sea su orientación sexual. En su guía de recomendaciones inciden en que las muestras públicas de afecto no forman parte de la cultura local, y piden «amablemente» que los aficionados lo respeten, pero sin hablar de sanciones ni detenciones. Solo han advertido que quitarán cualquier símbolo LGTBI «para garantizar la seguridad» de sus portadores. El del brazalete se suma a otras posturas que, en mayor o menor medida, intentan concienciar de lo negativo que resulta para el fútbol disputar un Mundial en Catar . De momento, eso sí, nadie se ha planteado boicotear el evento de verdad. Figuras como Eric Cantona o Philipp Lahm han renunciado a acudir a Catar, e incluso han aconsejado a los aficionados que hagan lo mismo. En ese mismo sentido, los patrocinadores de la selección belga se han negado a enviar a empleados o invitados a la cita mundialista. Hacer el torneo invisible En Francia, el medio ‘Le Quotidien’ ya ha anunciado que no mandará a ningún enviado especial a Doha para cubrir el Mundial por «los intolerables ataques a la dignidad, las libertades humanas, las minorías y el planeta». Varias ciudades galas, entre ellas París, también han optado por no poner pantallas gigantes en los espacios abiertos para seguir los partidos de la selección de Mbappé, Benzema y compañía. A Catar se le acusa también por el impacto medioambiental de las 3,6 millones de toneladas de dióxido de carbono que se estima se generarán durante el torneo. MÁS INFORMACIÓN noticia No Dos aplicaciones espía serán obligatorias para los asistentes al Mundial de Catar: «Es como darles acceso a tu casa» noticia Si Benzema, de la coca-cola con Florentino en su casa de Lyon al esmoquin del Balón de Oro en París noticia No Movistar lanza un canal 24 horas para dar todo el Mundial de Catar Dinamarca , uno de los países más activos contra el Mundial, cuenta también con la complicidad de uno de sus principales patrocinadores, la marca de ropa Hummel, que presentó unas camisetas para la selección nórdica en la que tanto el escudo como el logotipo de la marca aparecen difuminadas y apenas resultan visibles. Además, presentaron una tercera equipación completamente negra, con la que Dinamarca pretende guardar luto por los trabajadores migrantes fallecidos en la preparación del torneo.