Fin a la espera. Hoy comienza una nueva de edición de la Euroliga y la cardíaca competición se organiza como un todos contra el Efes. Los turcos, que suman dos campeonatos consecutivos y tres finales seguidas, suben la apuesta este año tras mantener a sus dos estrellas, el serbio Vasilije Micic y al estadounidense Shane Larkin, y añadir a su espectacular rotación a jugadores de la talla de Will Clyburn, Achille Polonara o Ante Zizic. Vuelven históricos como el Partizan de Belgrado o el Virtus Bolonia y la media de talento de los equipos se dispara tras el gran mercado de fichajes de escudos como el Maccabi de Tel Aviv, que se ha hecho con el hombre del verano, el español Lorenzo Brown , o el Olimpia de Milán, dirigido por Ettore Messina y que arrebató al Barcelona a su estrella, Brandon Davies. Además, España es el país con más equipos participantes, cuatro si se suman Baskonia, Valencia, el ya mencionado Barcelona y, cómo no, el Real Madrid. Los blancos, tras una temporada tortuosa, repleta de problemas extradeportivos y derrotas, renacieron en la Final Four de Belgrado eliminando al Barcelona en semifinales y quedándose a un triple de ganarle el campeonato al Efes en la final. Tras la destitución de Pablo Laso , los madrileños optaron por un guion continuista al darle la batuta a Chus Mateo, segundo del vitoriano, y hacer una gran inversión en fichajes (Musa, Hezonja, Chacho). Con las piezas ya colocadas, debutan hoy ante el Panathinaikos griego, una piedra a las primeras de cambio para un equipo que solo aspira a levantar la Euroliga, un título esquivo desde 2018. Relajado y seguro de sí mismo, y con la expectación del debutante, se muestra el francés Petr Cornelie (Calais, 27 años), uno de las nuevas firmas del Madrid para esta temporada. El ala pívot, tras destacar en la liga gala y una breve aventura en los Denver Nuggets de la NBA (temporada 2020-21), saltó a la fama al ser uno de los integrantes de la selección francesa que consiguió la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio hace poco más de un año. Ahora, la gran oportunidad de su carrera se presenta ante su puerta. «Es un honor estar en el Madrid. En julio, solo tardamos tres días en cerrar todos los flecos del contrato», reconoce orgulloso el jugador a ABC. Pese a que pueda ser un desconocido para el público medio, Cornelie tiene muy claro lo que puede aportar al Madrid en una campaña de máxima exigencia. «Soy un jugador que puede anotar desde la línea de tres, soy duro, cojo rebotes . Creo que soy un gran trabajador, siempre intento alcanzar todo lo que puedo llegar a ser como jugador de baloncesto. Nunca me rindo y nunca dejo de trabajar». Además, como asegura, la amplia colonia francesa del Madrid (Causeur, Yabusele y Poirier) le está ayudando a integrarse lo más rápido posible a un club y una ciudad nueva: «Me han recomendado restaurantes y monumentos. Había estado un par de veces en Madrid, pero vivir aquí es una delicia». Noticia Relacionada Baloncesto estandar Si Hugo González, el mirlo que ilusiona al madridismo Pablo Lodeiro Fernández El alero se convirtió este domingo ante el Obradoiro en el cuarto debutante más joven de la historia del club blanco en ACB No se amilana el galo cuando se le recita la interminable lista de candidatos para hacerse con la el torneo continental («¡El Efes tiene un gran equipo pero nosotros también!»). Lleva poco en el club pero la mentalidad blanca ha calado pronto en él: «La ventaja del Madrid sobre el resto de equipos de la Euroliga es que somos un equipo con mucha experiencia, con un gran espíritu de campeón. Tenemos jugadores que han ganado ligas, Euroligas, campeonatos de selecciones… la diferencia está en cómo mantienen la calma en los momentos más difíciles de los partidos», confirma Cornelie. Además, cree que Chus Mateo es el hombre ideal para dirigir el barco hasta el puerto del éxito. «Él lleva mucho en el club, sabe cómo funciona esto. Intenta ser continuista tras la etapa de Pablo Laso. Es un gran entrenador, sabe lo que quiere. Ayuda mucho a sacar lo mejor de ti y darte la confianza necesaria para que llegues a ser el mejor jugador de baloncesto posible». Hoy, toda la teoría tendrá que ponerse en práctica. Comienza la Euroliga y el Madrid, su campeón por excelencia, emana ambición y mano firme para devolverla a sus exigentes vitrinas.