Venezuela se ha convertido en un antro de “macrocriminalidad” simultánea en muchos ámbitos, como revela el tercer informe, devastador, de la misión independiente de determinación de hechos de la ONU, que fue presentado el 26 de septiembre de 2022. Es no solo el espeluznante relato documentado con testimonios desgarradores sobre las torturas a los presos políticos, ordenadas desde las figuras del más alto gobierno en la cadena de mando, el propio Maduro en primer lugar, sino la descripción de la tragedia en el Arco Minero, que sufre el área del sur del Orinoco, ocupada por tres Estados del país, Bolívar, Guayana y Amazonas.