La decisión de Joe Biden de entregarle a Nicolás Maduro a los dos sobrinos de su mujer, condenados ambos por narcotráfico en Nueva York, inicia una nueva fase de cooperación directa entre Washington y Caracas, y ha roto un complejo y delicado consenso bipartidista que en años recientes había imperado en Estados Unidos con respecto a la política hacia Venezuela. A cambio de que el chavismo liberara a siete estadounidenses cuyas familias habían denunciado detención arbitraria y tortura, Biden decidió excarcelar a dos reos condenados a 18 años por tratar de introducir 800 kilos de cocaína desde Haití. El intercambio de presos tuvo lugar el sábado en la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas, controlada por un aliado de Maduro. Según dijo a ABC Cristina Vadell Weggeman, hija de uno de los liberados por Maduro, las familias fueron informadas por la Casa Blanca de la liberación y están profundamente agradecidas por el resultado de estas negociaciones. «No hay palabras para describir la emoción que sentimos», añadió. Terroristas y tiranos Según opinó el senador republicano Marco Rubio , la Casa Blanca «liberó a siete rehenes inocentes a cambio de dos narcotraficantes convictos sobrinos de un dictador». «Esta es la razón por la que los terroristas y tiranos siguen tomando rehenes americanos, saben que pueden conseguir algo a cambio de ellos», añadió. Ese es el sentir de muchos otros republicanos que celebraron el regreso a EE.UU. de los rehenes, pero consideran peligroso que el Gobierno norteamericano libere a condenados como Efraín Campos y Francisco Flores , apodados por la diáspora venezolana como ‘los narcosobrinos’. Aunque las concesiones para liberar a rehenes son habituales, es infrecuente que el presidente de EE.UU. intervenga sobre el poder judicial para permitir la liberación de condenados por un grave delito demostrado por la Fiscalía con pruebas en una corte de justicia. Ted Cruz , senador republicano de Texas, dijo estar profundamente «preocupado por el aumento alarmante de la toma de rehenes por parte de regímenes y grupos terroristas que son enemigos de EE.UU. y su chantaje a la administración Biden». Noticia Relacionada estandar Si Biden libera a los sobrinos de Maduro a cambio de siete norteamericanos David Alandete Los venezolanos liberados fueron condenados a 18 años de prisión por narcotráfico Biden anunció el sábado por la tarde sólo la liberación de siete rehenes norteamericanos de la dictadura chavista, pero no hizo mención en su comunicado a la excarcelación de los sobrinos de Maduro. El régimen chavista sí dijo en su propio comunicado que celebra la liberación de «dos jóvenes venezolanos injustamente apresados en ese país», sin hacer referencia a su relación de parentesco. Los contactos entre la Casa Blanca y la dictadura chavista comenzaron en marzo, cuando viajaron a Caracas el encargado de América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Juan González; el embajador norteamericano ante Venezuela, James Story, y el enviado especial del presidente norteamericano para la liberación de rehenes, Roger Carstens, que se vieron con Maduro en persona. Casos pendientes El chavismo liberó después a dos de los estadounidenses que tenía presos, y ayer hizo lo propio con otros siete. Jorge Toledo, Tomeu Vadell, Alirio Zambrano, José Luis Zambrano y José Pereira son ejecutivos de la petrolera Citgo detenidos en 2017 y condenados en un juicio plagado de irregularidades. Matthew Heath y Osman Khan fueron detenidos en 2020 y 2022 respectivamente, y sus familias denuncian trato vejatorio y tortura. Quedan otros estadounidenses en cárceles venezolanas, como Luke Denman y Airan Berry, dos soldados retirados de EE.UU. que participaron en un intento de derrocar a Maduro desde Colombia en 2020. Según ha podido saber ABC de fuentes conocedoras de los encuentros que han tenido lugar en Caracas y México entre el régimen de Maduro y el equipo de Biden, este verano el chavismo ofreció liberar a los norteamericanos a cambio de Alex Saab, el testaferro de Maduro, extraditado a EE.UU. desde Cabo Verde y acusado de evadir sanciones y otros graves delitos. Biden se negó, pero permitió a su equipo plantear la posibilidad de soltar a los sobrinos de Cilia Flores , la mujer de Maduro. Un nuevo as en la manga del líder venezolano: el fugitivo Fat Leonard El régimen de Nicolás Maduro estudia ahora si le concede a Joe Biden la extradición de un fugitivo acusado de sobornos en la Armada norteamericana o si le concede el asilo, en su intento de huir a Rusia para no rendir cuentas ante la Justicia. De aprobar la extradición, el chavismo seguiría con la actual política de deshielo entre Washington y Caracas, tras un reciente intercambio de rehenes por presos. Leonard Glenn Francis, apodado ‘Fat Leonard’, ciudadano malayo, escapó de arresto domiciliario en San Diego el 4 de septiembre, sólo unas semanas antes de que un juez dictara sentencia en su contra. Francis era propietario de Glenn Defense Marine Asia Ltd., con sede en Singapur, que suministraba alimentos, agua y combustible a los buques de la Armada de Estados Unidos. En su juicio ha admitido haber sobrefacturado a los militares americanos en unos 35 millones de dólares con ayuda de docenas de oficiales a los que sobornó. Al cooperar con la Fiscalía, se le dejó salir en arresto domiciliario, mientras eran condenados una treintena de sobornados. Sin embargo, logró huir a México y de allí a Cuba, con destino a Venezuela y objetivo final Rusia. Fue detenido allí el 20 de septiembre antes de embarcar en un vuelo en el aeropuerto de Caracas. En meses recientes ha habido transacciones parecidas con otros regímenes como el ruso o el afgano, pero en una llamada con periodistas el sábado un alto funcionario de la Casa Blanca que habló bajo condición de anonimato dijo que no cree que sean algo habitual en esta Administración. «Son intercambios altamente excepcionales», dijo esa fuente.