De las sirenas antibombas al sueño del Bernabéu: «No bajaremos los brazos hasta que haya paz en Ucrania»

Martes, 4 de octubre. 17.30 horas. Es una tarde en Madrid más propia del verano que del otoño: 28 grados, solecito y cielo despejado. En el centro deportivo Luis Aragonés, en el barrio de Hortalez a, como cada tarde, decenas de niños y niñas juegan al fútbol, pero en esta ocasión tienen unos invitados especiales. Son 20 chicos y chicas ucranianos de entre 12 y 16 años que, por primera vez salen de su país y que, también por primera vez desde aquel fatídico 24 de febrero, pueden dejar de lado la ansiedad y dormir sin el miedo a que, en cualquier momento, se escuchen las sirenas antibombas: «Estos días estamos viviendo un sueño. Me siento muy agradecida y feliz por disfrutar de este viaje a España, un país maravilloso, y ver un partido en el Santiago Bernabéu. Después de muchos meses estamos durmiendo bien, no escuchamos alarmas de ataque aéreo y eso es un respiro», explica muy emocionada Khristina, una adolescente de 13 años, natural de Ternopil, la ciudad ucraniana que más refugiados ha acogido desde el inicio de la invasión a su país: «Me acordaré toda mi vida de este viaje y de poder ver un partido del Real Madrid contra un club ucraniano, como el Shakhtar. Son dos de mis equipos tan favoritos. No tengo palabras describir lo que voy a sentir», resume Taras, también de 13 años y natural de Kiev. Khristina, Taras y otros dieciocho niños y niñas de las escuelas de la Fundación Real Madrid en Ucrania, podrán disfrutar hoy in situ en el Santiago Bernabéu del partido entre los blancos y el Shakhtar, de la tercera jornada de la fase de grupos de la Champions. La Fundación de la entidad merengue trabaja desde 2018 en Ucrania con la ayuda de la ONG ucraniana Epicentr for Children . La final de la Champions, celebrada en mayo de ese año en Kiev, unió a ambas organizaciones y desde entonces han abierto nueve escuelas en distintas zonas del país. Antes de la guerra, 911 niños formaban parte de ellas, pero como en el resto de Ucrania, el tiempo se detuvo el pasado 24 de febrero: «Antes de la guerra el objetivo era darle una oportunidad y una ilusión a niños en riesgo de exclusión, algunos de ellos huérfanos. Tras la guerra, el principal objetivo es mantenerlos vivos y hacerlos sonreír», detallan Taras y Konstantin, vicepresidentes de Epicentr for Children, la fundación de Epicentr, una de las cadenas de centros comerciales más populares de Ucrania: «Desde septiembre, otra vez hemos logrado ponernos en marcha y retomar nuestra labor socioeducativa. Ahora mismo tenemos ya 680 niños y niñas de nuevo en las escuelas, que entre otras ayudas cuentan con psicólogos, lo que en la actual situación supone mucho», explican. Tras el estallido de la guerra, la Fundación Real Madrid puso en marcha la campaña ‘Todos con Ucrania’ con la que donó un millón de euros a varias ONGs, como Acnur y Cruz Roja, además de Epicentr for Children, y 13.000 prendas de ropa y material deportivo. Durante estos días, su incansable y solidaria labor ha logrado borrar de la memoria de estos veinte niños y niñas los horrores de la guerra: «Todo el mundo sabe que nosotros nunca vamos a bajar los brazos. Somos muy fuertes y no pararemos hasta que haya paz en Ucrania», explica Khristina, entre lágrimas. Procedentes de Kiev, Ternopil, Irpin y Khmelnytskyi , estos jóvenes llegaron a la capital de España el pasado domingo como parte de su programa formativo, educativo y cultural. El lunes fueron recibidos en la Ciudad Real Madrid por el presidente Florentino Pérez y el guardameta Lunin, con quiénes se fotografiaron y departieron unos minutos. Además, los niños también pudieron conocer al resto de jugadores blancos y a los miembros del cuerpo técnico, así como entrenarse en Valdebebas, y también pudieron conocer Roberto Carlos, embajador del Real Madrid. Ayer, martes, visitaron el Ayuntamiento de Madrid junto a Casillas y fueron recibidos por el alcalde de la ciudad, Martínez Almeida. Luego, tuvieron la oportunidad de conocer el parque del Retiro y por la tarde disputaron un partido de fútbol en el Centro Deportivo Luis Aragonés ante otra de las escuelas de la Fundación. Hoy conocerán Toledo y, por la noche, podrán disfrutar en el Santiago Bernabéu del Real Madrid-Shakhtar: «Estoy deseando que llegue el partido. Creo que con nuestro pequeño papel también formaremos parte de la historia de este partido tan especial que jamás olvidaremos», sentencian los ojos vidriosos de Khristina.

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Author: Pablo Perez