El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el plan de contingencia energética denominado Más Seguridad Energética para abordar un ahorro de energía este otoño e invierno en el actual contexto de crisis energética por la tensión con Rusia tras su invasión a Ucrania, así como garantizar el suministro de gas y electricidad y a precios asequibles, según ha explicado la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. El objetivo es « ahorrar energía preservando el confort doméstico y sin afectar a la industria, canalizando ahorro y eficiencia«, ha subrayado Ribera. Según el plan, España ahorrará un 6,4% su consumo de gas. Entre las 73 medidas que recoge este plan se pueden destacar una mayor cobertura tanto para el bono social eléctrico como el térmico y dar una solución a las comunidades de vecinos que tienen calefacción central y, como están obligados a estar en el mercado libre, pagan tres y cuatro veces más por el gas que otros consumidores acogidos a la tarifa regulada o TUR. También habrá rebajas fiscales para consumidores por las inversiones que realicen para obtener una mayor eficiencia energética. Por otra parte, Ribera ha dicho que en agosto, el mes con la electricidad más cara de nuestra historia, los ciudadanos «pagaron un 33% menos» de lo que hubieran abonado sin las medidas puestas en marcha por el Gobierno, como la rebaja del IVA y el mecanismo de la ‘excepción ibérica’. Sobre este último, que limita el coste del gas que se utiliza para producir electricidad, «ha generado un ahorro de 2.837 millones de euros». MÁS INFORMACIÓN Los edificios con calefacción centralizada pagan el gas un 175% más caro que el resto de viviendas El Ejecutivo ha retrasado ya en dos ocasiones el plan debido a que la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, decidió esperar a conocer el resultado del Consejo Europeo de Energía, y la semana pasada por la aprobación de los Presupuestos del Estado para 2023. Estas nuevas medidas se sumarán a las que ya se aprobaron a principios de agosto para fomentar el ahorro y la eficiencia energética, como la limitación de la temperatura a 27 grados en verano y 19 en invierno en comercios, cines, hoteles y edificios públicos; o el apagado de escaparates a las diez de la noche o el cierre automático de puertas.