Los reveses en el campo de batalla han desencadenado una nueva ola de críticas dentro de Rusia sobre la operación militar . El aliado de Putin, Ramzan Kadyrov , líder de la región sureña de Chechenia en Rusia, pidió el sábado un cambio de estrategia y cargó contra el comandante ruso Alexander Lapin, que estaba a cargo de Limán. «No es que Lapin sea mediocre, que es una pena. Pero que está siendo encubierto por sus superiores en el Estado Mayor. Si hubiera sido por mí, habría degradado a Lapin a soldado raso, lo habría privado de sus premios y lo habría enviado al frente para lavar su vergüenza con el rifle en sus manos», ha señalado Kadyrov en Telegram. Noticias Relacionadas estandar Si Putin agita el temor de Occidente en su huida hacia delante NICOLÁS DE PEDRO estandar Si Se resquebraja la red de apoyo a Putin en la ONU tras la anexión de cuatro provincias ucranianas David Alandete Además, el líder checheno pide «la declaración de la ley marcial en las áreas fronterizas y el uso de armas nucleares de bajo rendimiento». También otros altos funcionarios, incluido el expresidente Dmitry Medvedev , han sugerido que Rusia podría necesitar recurrir a las armas nucleares, pero el llamado de Kadyrov fue el más urgente y explícito. Washington dice que respondería con decisión a cualquier uso de armas nucleares , informa Reuters. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin,ha señalado este sábado que la captura de Lyman crearía nuevos problemas para el ejército ruso. «Estamos muy motivados por lo que estamos viendo en este momento», dijo Austin en una conferencia de prensa, donde explicó que Limán se encuentra en mitad de las líneas de suministro que Rusia ha utilizado para empujar sus tropas y material hacia el sur y el oeste. «Sin esas rutas, será más difícil. Por lo tanto, presenta una especie de dilema para los rusos en el futuro».