El discurso del 3 de octubre fue la culminación a todos los mensajes que el Rey había pronunciado en actos en los que demostraba su preocupación por Cataluña, región que conoce y de la que reivindica su ‘seny’. Quiso que su hija, la Princesa Leonor, Heredera al Trono, estuviera presente y fuera testigo del momento para conocer la trascendencia histórica Leer