Cuando la presidenta de la Comisión se refiere a poner un tope al precio del gas no está hablando del sistema que se conoce como « excepción ibérica » y que se refiere solamente a recortar el precio del gas que entra en la producción de electricidad y repartir la diferencia con el precio real en las facturas, sino que está aludiendo a un gesto que pueda doblegar el mercado e impedir que Rusia siga especulando con el precio de este combustible. La idea de Von der Leyen y de otros países es sencillamente prohibir comprar gas por encima de un precio determinado , con la esperanza de que los exportadores bajen el precio. Noticia Relacionada estandar No Von der Leyen acepta imponer un tope al gas que compra la UE Enrique Serbeto La presidenta de la Comisión Europea también propone que se amplíe el programa RePower EU para acelerar la transformación energética «El tope al precio tiene un impacto inmediato en los niveles de precios, pero conlleva inconvenientes en términos de seguridad de suministro de gas. Hoy, en comparación con marzo, hay más países abiertos a esta idea y estamos mejor preparados. Este tope en los precios del gas debe diseñarse adecuadamente para garantizar la seguridad del suministro. Y es una solución temporal para atender el hecho de que nuestro principal punto de referencia de precios ya no es representativo de nuestro mercado, que en la actualidad incluye más GLC. Es una solución temporal hasta que se desarrolle un nuevo índice de precios en la UE que garantice un mejor funcionamiento del mercado».