El turismo recibe definitivamente el alta tras el Covid-19. El sector ha firmado un verano con ingresos que superan a los prepandemia, según la Alianza para la Excelencia Turística ( Exceltur ), que sitúa las ventas de las empresas turísticas en un 2,7% por encima de la temporada estival de 2019. Una facturación que, sin embargo, viene urdida por la inflación, que ha disparado los precios de alojamientos y firmas relacionadas con el sector, pero también se ha logrado a pesar de que l a demanda extranjera sigue lejos de recuperarse en pleno (-12,8%, en agosto vs 2019 y -8,2% en julio): este año el visitante patrio ha vuelto a tirar de la actividad turística. Pero la recuperación solo ha llegado en términos nominales y no se ha traducido en mayores beneficios empresariales, pues la espiral inflacionista ha arrasado con los márgenes de las compañías: los gastos energéticos les han aumentado un 32,8%; los suministros un 18,2%, mientras los laborales más de un 10%. Un ‘hachazo’ al sector que sigue dejando en la estocada a miles de empresas que siguen altamente endeudadas, después de dos años sin apenas ingresos. Noticia Relacionada estandar Si La ‘ruina’ de los viajes del Imserso continúa: el Gobierno apenas aumenta en cinco millones la partida en los Presupuestos Antonio Ramírez Cerezo Los hoteleros pidieron casi doblar los fondos tras un año de pérdidas por la inflación «Las empresas del sector siguen recuperándose, pero habrá algunas que no pueden generar los márgenes necesarios para devolver préstamos y cubrir las pérdidas de dos años de pandemia. En este tiempo hemos dejado de generar 170.000 millones», ha recordado el vicepresidente ejecutivo de la patronal, José Luis Zoreda, que pide al Gobierno una ampliación de plazos de devoulción de los créditos ICO, además de prórrogas para que las empresas en riesgo de quiebra puedan evitar entrar en situación de concurso de acreedores, especialmente aerolíneas. Recuperación dispar Con todo, la recuperación de las empresas turísticas es dispar . Los hoteles de costa son los claros ganadores del verano, tras ver aumentar sus ingresos casi un 10% respecto al mismo periodo de 2019. Junto a estos establecimientos, todas las actividades de ocio ubicadas en el litoral español, como pueden ser campos de golf (+11,9%) o parques (+8,9%). Aunque también el segmento urbano sale reforzado. Los establecimientos hoteleros de ciudad aumentaron sus ingresos por encima del 7% respecto al tercer trimestre de 2019 y los museos lo hicieron un 3,7%. En el lado opuesto, las empresas del transporte se quedan rozando la remontada con solo un 1,1% menos de ingresos que en el último verano precovid. El descenso es más notorio en las empresas de alquiler de coches que siguen sufriendo la falta de automóviles por la crisis de semiconductores y, sobre todo, en las agencias de viajes, que todavía están lejos de los niveles de 2019 (-11,1%) «por el incremento de ventas de las empresas a través canales directos y online», ha explicado el director de estudios e investigación de Exceltur, Oscar Perelli. Pero el turismo no espera levantar el pie del acelerador en el último trimestre, a pesar de los augurios negativos de organismos macroeconómicos y entidades financieras. Exceltur reconoce que habrá una ralentización en el crecimiento respecto a trimestres anteriores, pero los ingresos serán superiores a los del otoño de 2019. Concretamente un 0,2%. «¿Estamos ante un espejismo o nos hemos convertido en un oasis?; ¿están cambiando las prioridadades del consumo como así aseguran algunas consultoras?» se pregunta Zoreda. Con estos mimbres, la mayor patronal turística española estima cerrar el año con unos ingresos de 154.000 millones de euros, apenas 900 menos que en 2019. Pero no da ni mucho menos por cerrada su crisis y lamenta la «insignificante dotación de fondos» que el Gobierno ha destinado al turismo dentro de los Presupuestos Generales del Estado. Una partida que Zoreda cree que «choca» enormemente con el sector, que «ha sido el sostén de la economía en 2022».