«Nuestros socios portugueses también tienen un gobierno socialdemócrata y no tienen ni impuesto de Patrimonio, ni Sucesiones ni Donaciones , estamos empujando las inversiones españolas hacia el otro lado». Ante un auditorio formado por algunas de las principales sagas familiares de empresarios del país, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo , ha cuestionado las últimas medidas fiscales aprobadas por el Gobierno la semana pasada y ha advertido de que pueden generar una fuga de inversiones hacia el otro lado de la frontera. Feijóo ha apelado a su experiencia como presidente de la Xunta de Galicia y al hecho de que haya visto como empresas proveedoras de grandes grupos empresariales gallegos como Inditex se hayan marchado a Portugal por el mejor marco fiscal que encuentran en el país vecino. «Es un error decirles a los inversores que aquí no son bien recibidos , es una irresponsabilidad en plena crisis». Había mucha expectación por comprobar como sería el primer discurso del aspirante popular a la Presidencia del Gobierno ante un foro que desde hace cuatro años ha sido sistemáticamente despreciado por el presidente del Gobierno , Pedro Sánchez, que no ha vuelto a pisar el que está considerado como el principal cónclave empresarial del país desde el gélido recibimiento que se le tributara en el Congreso de Valencia de 2018, en plena crecida del discurso fiscal del Ejecutivo contra las grandes empresas. Sánchez volvió a declinar este año la invitación del Instituto de la Empresa Familiar y con la ministra de Educación, Pilar Alegría, como representante gubernamental en la reunión, el discurso de Núñez Feijóo aparecía como el gran momento del día. Al contrario que su predecesor en la Presidencia del PP, Pablo Casado, que se presentó siempre ante el auditorio con la promesa de un puñado de rebajas fiscales, Feijóo no prometió medidas sino una forma diferente de gobernar. «La política es una combinación de ideología y realidad. Ahora hay un sesgo en que la ideología se impone a la realidad y cuando eso sucede es cuando surgen los problemas». Sin mencionar el nombre del presidente del Gobierno ni una sola vez, Feijóo planteó una enmienda de totalidad al paquete fiscal que la ministra de Hacienda presentó el pasado jueves. «Dicen que es una reforma fiscal, cuando la realidad es que es una subida de impuestos de 3.000 millones de euros. No se le bajan los impuestos a nadie que cobre menos de 21.000 euros, como si todos los que cobran más fueran ricos. Y además no se aplicará hasta 2023, así que no se notará hasta el año 2024. Nosotros proponíamos bajar los impuestos en 5.000 millones a todos los que cobran menos de 40.000 euros». Situación de pronóstico reservado El presidente del PP mostró su preocupación por elevado endeudamiento público . El Gobierno, ha dicho, lo atribuye al Covid pero cuando una mira lo que han hecho nuestros socios resulta que mientras la media de los países europeos han elevado su endeudamiento público en 10 puntos del PIB en España ha aumentado en 20 puntos. «España va a superar los 1,5 billones de deuda pública. Desde que entró este Gobierno hemos sumado 210 millones de euros de deuda pública cada día. Cuidado con esto porque ya pasamos una crisis de deuda y los gastos financieros se nos dispararon hasta los 40.000 millones de euros». «Si has gastado el doble que el resto está claro que algo no has hecho bien», ha recalcado Feijóo, que ha señalado que aunque desde el Gobierno se diga que endeudarse es progresista «no hay nada menos progresista que dejarle una factura a tus hijos». MÁS INFORMACIÓN La élite empresarial desafía el relato contra la gran empresa: «No nos vamos a esconder ni nos van a asustar» El presidente popular ha calificado la situación de la economía española como de pronóstico reservado y ha llamado a dinamizar el crecimiento económico para lo que considera crítico el apoyo de las empresas «No hay crecimiento sin actividad económica y no hay actividad sin empresas». A las empresas les ha pedido que no fallen «porque sin ellas España iría muy mal».