El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha criticado el nuevo impuesto a los beneficios extraordinarios que quiere aplicar el Gobierno español y que ahora está pendiente de su tramitación en el Congreso. Aunque ha dicho que «no sé qué va a suceder», anticipó una batalla legal, ya que «desde luego que acudiremos a los tribunales porque va contra las directivas europeas « al gravar los ingresos y no los beneficios. «Nuestros abogados van a trabajar de manera muy eficiente como de costumbre para defender a los accionistas «, advirtió Galán en una conferencia con analistas, y recordó que la compañía aporta entre 3.700 y 3.800 millones de euros al año en impuestos en España. «Este dinero ayuda mucho a los más vulnerables», destacó el presidente de Iberdrola, quien rechazó este nuevo gravamen porque «ya estamos pagando muchos impuestos». Por el contrario, pidió a España y al resto de gobiernos europeos que para atraer las inversiones necesarias para garantizar la independencia energética del continente y la descarbonización que tomen medidas para acelerar la tramitación de las plantas renovables, además de incentivos para la inversión parecidos a los existentes en Estados Unidos. «Si no se modifica el proceso de obtención de licencias estamos penalizando las renovables», advirtió. Y recordó que en Estados Unidos existe mayor certidumbre y visibilidad para invertir. MÁS INFORMACIÓN Iberdrola niega que reciba ‘beneficios caídos del cielo’ como dice el Gobierno de coalición Sobre el nombramiento de Armando Martínez como nuevo consejero delegado, aprobado ayer por el consejo de administración de la compañía, Galán ha dicho que responde a una cuestión de «continuidad», por lo que negó que sea «una revolución». El presidente de Iberdrola aseguró que el nombramiento de Martínez «estaba ya planificado y hemos visto la oportunidad de dar este paso en este momento; es un signo de continuidad», reiteró.