«Hay que respetar las elecciones limpias. Que gane el mejor», ha afirmado Bolsonaro tras votar

Brasil, una de las mayores democracias del mundo, está siendo el escenario de un gran evento electoral, con más de 156 millones de personas aptas a votar en 5.570 ciudades del país y 181 puestos en el exterior. La mayoría de los votantes debe votar entre los dos favoritos, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT) y el actual mandatario, el ultraderechista Jair Bolsonaro , que corre el riesgo de no reelegirse, algo que no ocurre en las elecciones brasileñas desde 1994. El trasfondo de la elección, sin embargo, está más tenso que nunca con prácticamente el 85% de las intenciones de voto divididos entre «antipetistas» o «antilulistas», y entre «antibolsonaristas». Bolsonaro, que compite por el Partido Liberal (PL), no tiene una imagen vinculada a un grupo específico, pues disputó elecciones por nueve organizaciones diferentes desde que inició su vida política, en 1985. La seguridad de la urna electrónica Para reducir la tensión, el Tribunal Superior Electoral, que organiza el sufragio, reforzó las campañas que muestran la seguridad de la urna electrónica, prohibió la entrada de teléfonos móviles en las casilla de votación, y el porte de armas entre el sábado y el lunes, una medida inédita en la historia brasileña. Los sondeos difundidos en la víspera de la elección mostraron un alto grado de consolidación del voto para Lula, con un 50% de las intenciones para votos válidos, y Bolsonaro, en segundo lugar con un 36%, según Datafolha. En el comité de Lula se espera una tendencia de alta del izquierdista para llegar al 51% que lo lleve a la victoria en primera vuelta. Y para eso dependerá de una baja abstención en los lugares más lejanos y pobres del país, donde tiene más votos. Lula, en el momento de besar la papeleta afp Lula llegó a votar por la mañana en São Bernardo do Campo (SP), un municipio de la Gran São Paulo y se mostró muy animado. El candidato repitió que no teme ninguna amenaza democrática si vence las elecciones y que los «fanáticos» tendrán que adaptarse porque «la mayoría quiere paz», señaló en un mensaje a los partidarios de Bolsonaro, por lo general más reactivos. Lula aseguró tras votar hoy que no teme ninguna amenaza democrática si vence las elecciones y que los «fanáticos» tendrán que adaptarse porque «la mayoría quiere paz» El ‘petista’ besó el recibo de su voto y declaró que «estas son las elecciones más importantes», seguramente de su vida. «Hace cuatro años no podía votar porque había sido víctima de una mentira en este país. Fui detenido en la policía federal y exactamente el día de las elecciones traté que llevaran la urna a la celda para poder votar, pero no lo hicieron. Y cuatro años después, estoy aquí, votando con el reconocimiento de mi total libertad y con la posibilidad de volver a ser presidente de este país», declaró emocionado sobre los 580 días que pasó en la prisión entre 2018-19. Bolsonaro y la derrota Bolsonaro votó alrededor de las 9 de la mañana en Río de Janeiro, asegurando que ganará en primera vuelta . El mandatario reaccionó mal a las preguntas de periodistas locales sobre si reconocería una derrota. «Hay que respetar las elecciones limpias. Que gane el mejor», declaró antes de darle la espalda al grupo. Noticia Relacionada estandar Si Lula podría recuperar este domingo la Presidencia de Brasil si supera el 50% del voto en las elecciones Verónica Goyzueta Las encuestas le dan el 36% a Bolsonaro, cuyos seguidores podrían provocar incidentes tras la victoria del petista El presidente se mostró optimista. Critico a las encuestas señaló que esperaba el «Datapueblo», diferente a las previsiones de los sondeos. «En estos 45 días, estuve prácticamente en todos los estados de Brasil. Mucha gente en la calle apoyándonos. Por desgracia, no lo he visto en la prensa. Pero no pasa nada, es parte de las reglas del juego. Lo que importa es el Datapueblo», afirmó. El resultado que se conocerá una hora después de que cierren los colegios será imprevisible hasta el último minuto. El diario ‘O Estado’ de São Paulo, hizo un recuento de todas las veces en que hubo escenarios parecidos. Lula tenía 50% en los sondeos de primera vuelta del 2002 y 2006, y la elección fue a segunda vuelta.

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Author: Pablo Perez