Sonríe el Real Madrid tras un contundente comienzo de temporada. Después de vencer al Barcelona en la final de la Supercopa , los blancos han firmado dos victorias en sus dos primeros compromisos ligueros, el último este dmingo ante el Obradoiro en el WiZink Center por 93-79. Musa comienza a ser el líder de la manada, la defensa y el poderío físico se mantienen como consignas del grupo y Chus Mateo parece haber caído de pie en su estreno al frente de un banquillo, que, de momento, no añora a Pablo Laso. Fue el técnico madrileño quien decidió endulzar todavía más la victoria ante los gallegos al hacer debutar al prometedor Hugo González , que, con tan solo 16 años, siete meses y 26 días (6.083 días), se convirtió en el cuarto jugador más joven de la historia en vestir la equipación del Madrid, solo superado el alero por Luka Doncic (5.905 días), Roberto Núñez (6.057) y Usman Garuba (6.077). El mirlo devolvió la confianza a Mateo al anotar cuatro puntos (una bandeja y dos tiros libres) en los poco más de tres minutos que estuvo sobre el parquet. Pese a que la presencia de González en la convocatoria está provocada principalmente por las lesiones de Adam Hanga y Rudy Fernández, la noticia provoca esperanza en la parroquia madridista, que ha visto como en el último verano, sus cuatro grandes perlas de la cantera optaron por abandonar el barco: Baba Miller firmó con Florida State para jugar en la liga universitaria estadounidense (NCAA); Sediq Garuba , hermano de Usman, se unió al Cartagena de LEB Plata; el esloveno Urban Klazvar fichó por el UCAM Murcia; y Juan Núñez , el chico de oro, emigró hacia Alemania para enrolarse en el Ulm. Tras la sangría, González provoca una sonrisa. Noticia Relacionada baloncesto estandar No Liga 1 después de Laso: Tavares, Mirotic y Gasol presidente-jugador José Carlos Carabias El Real Madrid aspira a continuar en la cumbre sin el entrenador que le entregó 22 títulos De hecho, el juvenil, que llegó al Madrid procedente del San Agustín de Guadalix en 2017, ha sido uno de los nombres del verano. Con la selección sub-17 se proclamó subcampeón del mundo, siendo uno de los jugadores más destacados (nueve puntos y cinco rebotes en la cita internacional) del increíble verano del baloncesto español, con nueve medallas en las nueve competiciones disputadas. Además, sus actuaciones y meteórica progresión no han pasado desapercibidas en Estados Unidos. El prestigioso analista Jonathan Givony se deshizo en elogios hacia el madrileño tras el Mundial: «Tiene brazos largos y una explosividad impresionante. Lo mejor es que juega con la mala leche que adoran los ojeadores de la NBA».