Colaborador asiduo de esta sección, Javier Hidalgo es, entre otras cosas, cazador, biólogo, ingeniero técnico agrícola, ornitólogo (fue vicepresidente de la Sociedad Española de Ornitología), miembro correspondiente de la Academia Sevillana de Buenas Letras y presidente de esta icónica fundación, que cumple este año su 20 aniversario, después de su periplo en la defensa del lince ibérico y el águila imperial. Noticias Relacionadas estandar No Caza El conejo, la presa reina de nuestro ecosistema, no consigue recuperarse José Ignacio Ñudi estandar No CAZA El cazador aplicado Antonio Notario Gómez – Bienvenido de nuevo a ABC de la Caza, esta vez en calidad de entrevistado, como presidente de la Fundación Amigos del Águila Imperial, Lince Ibérico y Espacios Naturales Privados, un referente en su conservación. ¿Con qué objetivos y cómo toma forma esta iniciativa? – Nace en 2002 en forma de club-asociación referida al águila imperial. Entonces la población pasaba de 50 parejas , la gran mayoría establecidas en propiedades privadas dedicadas a aprovechamientos tradicionales, entre ellos la caza. Fernando Andrada-Vanderwilde y yo decidimos que, si éramos capaces de reunir a los propietarios de estos terrenos en una institución, teníamos muchas posibilidades de salvar a la especie de la extinción e incluso fomentarla para que su población creciera. La respuesta fue muy positiva. Fuimos los primeros en reunir a la propiedad privada en una fundación conservacionista, y hoy, 20 años después, el censo del águila imperial ibérica ha crecido hasta unas 700 parejas , colonizando nuevos territorios, casi siempre fincas privadas con aprovechamiento cinegético. Aparte teníamos como objetivo demostrar que las explotaciones cinegéticas contribuyen de forma decisiva a la conservación de las especies amenazadas y al fomento de la biodiversidad general . La evolución poblacional de esta especie ha demostrado que no estábamos equivocados. Más adelante, y puesto que el lince compartía territorios con el águila, decidimos incluirlo en nuestra institución, que pasó a ser fundación. Además, el proyecto de cría en cautividad y reintroducción de ejemplares de lince llevado a cabo por las Administraciones públicas realiza las sueltas en muchas de las propiedades privadas que están en la fundación. Ante mi sugerencia, el modelo se copió en Escocia para el urogallo , donde se ha creado la asociación ‘Friends of the Capercaillie’, de la que soy miembro honorario. – ¿Qué papel tienen fincas y cazadores en la protección? – El único colectivo que invierte en conservación, sin subvenciones ni otras ayudas, es el de los cazadores y propietarios de terrenos cinegéticos. Las Administraciones públicas destinan partidas a la conservación en los espacios naturales públicos, pero los resultados son muy pobres . Ahí están Tablas de Daimiel, Doñana, Monfragüe, etc. Sin embargo, el mayor índice de variedad biológica se da en los cotos de caza privados, especialmente los de caza mayor. Allí el águila y el lince encuentran alimento y tranquilidad. Esta labor de conservación se realiza a coste cero para el erario y produce magníficos resultados . Fomentando las especies cazables, los gestores de cotos ponen en valor al resto y sus hábitats. «Las propiedades de nuestros socios eran continuamente objeto de restricciones y limitaciones de uso» Javier Hidalgo Presidente de la Fundación Amigos del Águila Imperial, Lince Ibérico y Espacios Naturales Privados – ¿Qué habéis conseguido en estos años en la fundación? – Aparte de la mejora poblacional de ambas especies -el lince ha pasado de un centenar de individuos a principios de este siglo a los 1.400 actuales -, hemos conseguido un importante reconocimiento de parte de las Administraciones públicas y de la sociedad en general. Cuando las cosas estaban muy mal para ambas especies , las propiedades de nuestros socios eran continuamente objeto de restricciones y limitaciones de uso impuestas por las autoridades medioambientales. Vistos los resultados, este acoso, sin haber desaparecido, se ha reducido considerablemente. Los responsables públicos van constatando que la gestión privada es una magnífica herramienta de conservación. – ¿Cuál es su situación actual? – Contamos con más de 600.000 hectáreas de fincas privadas asociadas, donde viven las imperiales y los linces. Según el Inventario del Ministerio para la Transición Ecológica de 2021, somos la Entidad de Custodia más importante de España por número de hectáreas asociadas, con más de 110.000 en cinco comunidades autónomas. Somos una fundación de ámbito nacional pero trabajamos principalmente en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Andalucía, Extremadura y Madrid, donde viven las águilas y los linces. Hemos realizado proyectos de conservación gracias a la ayuda de entidades privadas y públicas como la Fundación Biodiversidad, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y las consejerías de Medio Ambiente de las distintas comunidades autónomas, en más de 250.000 hectáreas . «Uno de nuestros hitos internacionales ha sido el desarrollo de una aplicación móvil gratuita para el seguimiento de tendidos eléctricos» Javier Hidalgo Presidente de la Fundación Amigos del Águila Imperial, Lince Ibérico y Espacios Naturales Privados Principalmente destinamos estas ayudas a las mejoras del territorio. Uno de nuestros hitos internacionales ha sido el desarrollo de una aplicación móvil gratuita para el seguimiento de tendidos eléctricos, que ha permitido que con la participación ciudadana se ayude a localizar los puntos negros de mayor incidencia de mortandad de aves por electrocución. Financiada por la Fundación Banco Santander, fue finalista del prestigioso premio ‘Good Practice of the Year Award en 2019’. La ‘International Union for Conservation in Nature’ la ha mejorado y traducido a varios idiomas. A los propietarios les ofrecemos apoyo en su gestión , formación a través de seminarios, conferencias y publicaciones y acceso a ayudas para sus fincas. También firmamos acuerdos con entidades que benefician a nuestros asociados y colaboramos con las Administraciones y entidades conservacionistas. En nuestra defensa de la caza como herramienta clave para la biodiversidad, hemos montado el proyecto ‘Carne de Caza Solidaria’ , para que los propietarios puedan donar el resultado de sus cacerías y monterías a instituciones benéficas y comedores. – ¿Y su futuro? – Continuar. Estos 20 años han dado la razón a nuestra máxima de que la gestión privada y sus usos tradicionales como la caza, la agricultura, la gestión forestal o el turismo de conservación son compatibles con el cuidado y la mejora de las especies amenazadas.