Jon Rahm es un hombre proclive a los récords. Con su enorme calidad y su espectacular carrera, que le llevó a ser número uno del mundo con veintiséis años, necesita de grandes estímulos para seguir compitiendo semana tras semana. Después de una temporada que se podría calificar de discreta -aunque él defiende que con un triunfo en México pocos reproches hay que hacerle- llegaba a Madrid sin esperar grandes rendimientos en cuanto a su ranking mundial. El Open de España es un torneo menor en lo que respecta a puntuación y premios, por lo que su presencia en el Club de Campo iba más encaminada a mostrar agradecimiento a la Federación Española y al público, por lo bien que siempre le ha tratado, que a su mera repercusión profesional. Sin embargo, Rahm ya ha ganado dos veces el Abierto nacional y es plenamente consciente de que su gran ídolo, Severiano Ballesteros, solo pudo hacerlo en tres ocasiones. De ahí que cada vez que pincha la bola en este Open tenga un brillo en la mirada que no se le ve en ningún otro torneo. «Evidentemente, poder igualar los registros de Seve a mi edad me da una motivación extra para seguir apretando cada día», explicó el vizcaíno. Y eso es lo que hizo ayer ante una afición que lo llevó en volandas durante una jornada veraniega, en la que se vio un golf de calidad en el recorrido capitalino. Comenzó la ronda a dos golpes de la cabeza y mantuvo la calma en sus primeros hoyos, pese a que el ansiado birdie despertador no terminó de llegar hasta el hoyo 4. Sin grandes estridencias, Rahm siguió con su juego firme y de buenas manos para restar otro golpe en la vuelta de ida y enfilar lo que serían unos agujeros magistrales en los de regreso, en los que selló un seis bajo par. Dado que con el birdie del 14 ya alcanzó el liderato , solo tuvo que controlar la situación desde lo más alto, una posición en la que se encuentra de lo más cómodo. Noticia Relacionada golf estandar Si Carlota Ciganda: «No me siento la Rahm española; lo de Jon son palabras mayores» Miguel Ángel Barbero Las emociones de la mejor golfista nacional, que sigue ganando aunque cada vez está más sola en el circuito El éxtasis para sus seguidores se produjo en el hoyo 18 cuando la colocó directamente en el green desde la salida y tuvo una opción de eagle que casi convierte, en una ronda impecable sin un solo bogey. El australiano Lee, todo calidad y sangre fría, no se dejó abrumar por la exhibición del español y convirtió un birdie postrero que le acercó a un golpe para el mano a mano final de hoy. ¿Será capaz de amargarle el sueño a Rahm? Todo el país estará empujando para que el vasco continúe grabando su nombre con letras de oro en la historia del golf español.