Julio César Arreaza B.: En manos nuestras

Se dieron momentos en la larga lucha por la libertad, que lleva casi un cuarto de siglo de nuestra historia, en que fue posible obtener la participación directa de la comunidad internacional a favor de la mayoría de los ciudadanos venezolanos resteados en el rescate del hilo democrático roto por el ecosistema criminal usurpador. El vacilante interinato no estuvo a la altura y desperdició la conjunción única de circunstancias favorables e impidió la ayuda oportuna. A esta inacción contribuyó el G4, cohabitante, que lo tiene maniatado; solo la fracción 16 de julio de la Asamblea Nacional legítima apoyó decididamente la demanda ciudadana. Pudiéramos decir con la sentencia beisbolística: el que no hace le hacen. La desidia terminó dándole oxígeno al sistema criminal y con los cambios geopolíticos producidos en el mundo, obviamente, ya no es posible obtener la ayuda directa que estuvo planteada en otro momento. Urge una nueva dirección política, estamos descarrilados. Los ciudadanos revocaron la actual que traicionó sus intereses. El destino del país está en nuestras propias manos.

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Author: Pablo Perez