que requerimos es confrontar la realidad a través de la observación, compresión y acción. La oposición del G4 es oposición solo cuando la miras desde lejos, si te acercas descubres a una amorfa opolaboración que lleva 24 años continuos de fracasos y nadie de ellos es capaz por dignidad de renunciar. El liderazgo no provendrá de allí para lograr la salida real del usurpador. Nada ha cambiado desde el 2015. El G4 es un muro que impide la salida, con ellos no es factible derrotar a Maduro. No asoman ni una idea para una vida digna de ser vivida, su desconexión con la gente es total y sus jugadas son chiquitas. La gente no quiere a esos convocantes de primarias porque rechaza el ser y hacer que los caracteriza. Está harta de esos personajes y de su guión. No constituyen el calibre de oposición que necesitamos. Quedan completamente pintados en la pared cuando los decisores” el usurpador y la Casa Blanca” conversan directamente y acuerdan la liberación de los narcosobrinos y renovarle la licencia a Chevrón.