La estandarización de los muebles sostenibles

Hasta hace poco tiempo, optar por la compra de muebles de madera ecológicos, a un precio accesible y recibirlo en pocos días era prácticamente imposible. La startup catalana Hannun ha contribuido a democratizar este producto y lo ha logrado «estandarizando una serie de diseños para ser lo más eficientes posible», explica Joan Álvarez, CEO y cofundador de la firma. El artesano accede a estos diseños y tiene condiciones más ventajosas al comprar las materias primas, lo cual repercute en el precio. «Cualquier persona puede llegar a estos muebles y logramos un impacto mayor», añade. La idea de Hannun partió de su socio Maurici Badía aunque ninguno de los dos fundadores tenía experiencia en el mundo de los muebles. En 2017 comenzaron a dar forma a la idea de forma muy rudimentaria y se dieron cuenta que había mucha gente a quien le podía interesar. «Al principio había meses que no entendíamos bien lo que pasaba. De vender 5.000 euros pasabas a 20.000 y luego a 50.000. Fue un crecimiento muy loco, muy descontrolado», confiesa Álvarez. Con el tiempo comprendieron el comportamiento del mercado y se adaptaron a su estructura. El equipo de Hannum diseña los muebles y los desarrolla junto a uno de sus proveedores. «Pactamos condiciones y los integramos en el sistema con nuestra tecnología. De esta forma, cuando se compra, el taller lo produce. Nosotros nos ocupamos de la logística, recogiendo el producto y enviándolo al cliente», explica el CEO. Gracias a dicha tecnología han conseguido contar con unos plazos de entrega de diez días. «Al lanzar los productos el propio software es capaz de saber cuántas unidades se van a vender y podemos anticipar la producción. La inteligencia del sistema nos ayuda y aceleramos los plazos de entrega», añade. Mirada en el exterior En 2018 lograron ventas netas de 300.000 euros y el año pasado cerraron el ejercicio superando los 4 millones de euros. «En 2021 las ventas internacionales representaron más del 30% del negocio y en el primer semestre de este año ya son cerca de la mitad», avanza el CEO. En Francia, por ejemplo, está funcionando muy bien por lo que han traducido toda la web al francés y cuentan con personas que atienden al cliente en su idioma. «La idea es ser una marca europea, tenemos un enfoque internacional», reconoce Álvarez. En los primeros seis meses del año las ventas han crecido un 66% alcanzando los 2,9 millones de euros. El CEO se muestra optimista con los números, «seguimos trabajando para ser más eficientes y mejorar márgenes», añade. El pasado mes de junio se produjo su salida a BME Growth, la bolsa de las pymes y actualmente está valorada en cerca de 15 millones de euros. Su primer taller/almacén se situó en Tarrasa y según fueron creciendo se extendieron por otras zonas del país. También producen los muebles en Polonia y Hungría, para ser más eficientes en las ventas al extranjero. La firma quiere ser referencia en mobiliario sostenible de Europa y para ello la producción se realiza buscando un mínimo impacto en el medio ambiente. Utiliza madera recuperada para algunos de sus muebles, que representan el 25% de la facturación de la compañía. Cuenta además con una colección que incorpora piezas de plástico post industrial para evitar que sea arrojado al mar, y que recupera una parte del que ya se ha hundido en el océano. Por otro lado, realiza sus entregas en vehículos eléctricos para hacer sostenible el reparto de última milla.

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Author: Pablo Perez