Empezando los 80, en la Cámara de Comercio de Maracaibo, un viejo publicista conferenció de su paso por la agencia Tinker & Partners. Contaba, con cierto orgullo, la trama sesentona de lanzar dos tabletas de Alka-Seltzer para doblar las ventas. No recuerdo si dijo otra cosa, pero yo repetí por años el cuento que camelaba el libre albedrío del consumidor.