Carlos Páez, sobreviviente de la tragedia de los Andes, posa con una carta enviada por su padre, el 28 de septiembre de 2022 en Montevideo (Uruguay). Luchar contra los “noes” que como piedras la vida pone en el camino es la gran lección que dejó a Carlos Páez, el “niño mimado” que en un súbito abrir y cerrar de ojos tuvo que sobrevivir en la altura de los Andes tras el accidente aéreo de 1972 en el que “Dios era el copiloto pero no resolvió la historia”. Ajustando ese retrovisor a una distancia de medio siglo, Páez cuenta a EFE las enseñanzas que como, una maestra inesperada, la cordillera le dejó plasmadas en la historia de su vida. EFE/ Alejandro Prieto