“Los educadores serán dotados de zapatos de un bolso de cuero bien ´cacheroso´, bien fino, y además (vamos) a ofertar zapatos”. Tenia que ser Maduro, otra vez, con sus ocurrencias y barrabasadas de mal gusto. Se capta en su derrape verbal la burla, no es posible escuchar ni el silbido de un acento que marque la buena intención de su propuesta. Los programas sociales que estableció la democracia se hacían de forma universal, no mediaba ninguna relación de dependencia partidista, además eran eso, ¡programas sociales! que formaban parte de un plan sostenible y duradero, solo que se apareció la revolución y con la fuerza de un huracán se llevó todos esos beneficios conquistados en libertad.