He deseado escribir una nota con referencia al centenario del nacimiento de Carlos Andres Perez, uno de los líderes históricos de la democracia venezolana, quien fue presidente de Venezuela en dos oportunidades, siendo objeto de un intento de derrocamiento durante su segundo mandato. Cuando los demócratas venezolanos pensábamos que el fantasma del fascismo, aun con disfraz de socialista, había pasado de largo, en una fría noche caraqueña, un grupo de militares traidores, inspirados en las enseñanzas de la nomenclatura cubana y comandados por Hugo Chavez Frias, ya militante del Partido de la Revolución Venezolana (PRV-Ruptura) disfrazado de militar institucional, intentaron asesinar a la familia presidencial. Pero Carlos Andres Perez se comportó como lo que era realmente: un demócrata y guerrero de noble estirpe.