Luis Ignacio Lula da Silva ganó de forma clara en la primera vuelta de las elecciones brasileñas, a pesar de los espavientos de la derecha trumpista, que anda pregonando una supuesta victoria de Jair Bolsonaro, debido a que las encuestadoras no lograron detectar la intención de los votantes que le permitieron al mandatario superar las expectativas y reducir la ventaja que le llevaba su rival.