Las «perturbaciones» causadas por la política fiscal del Gobierno «valdrán la pena». Así lo cree la primera ministra británica, Liz Truss , que este miércoles pronunció un discurso ante los ‘tories’ que se han congregado desde el domingo en la localidad inglesa de Birmingham. Noticia Relacionada estandar Si Los laboristas aventajan a Liz Truss en 33 puntos según las últimas encuestas Ivannia Salazar La caída en popularidad de la ‘premier’ británica se produce días después de presentar su plan fiscal Tras una entrada triunfal al escenario entre aplausos y al ritmo de la canción ‘Moving On Up’ de la banda inglesa M People, que en su estribillo canta «moviéndome hacia arriba, nada puede detenerme», toda una declaración de intenciones, la primera ministra declaró que «no me interesa sólo hablar de cosas, sino hacer las cosas ». «No os voy a decir qué hacer o qué pensar o cómo vivir vuestra vida», afirmó Truss, para inmediatamente después meterse de lleno en el terreno económico diciendo que «tenemos un gran talento en nuestro país» que «no estamos aprovechando lo suficiente». «Quiero vivir en un país donde el trabajo duro es recompensado», manifestó, pero para eso «necesitamos que Gran Bretaña se mueva». De repente, el discurso fue interrumpido por activistas que desplegaron una pancarta amarilla firmada por Greenpeace, con el mensaje: « ¿Quién votó por esto? ». Truss mantuvo la compostura hasta que fueron expulsados del recinto y continuó, primero, haciendo una broma al respecto, y después volvió a los impuestos. La ‘premier’ se defiende Un día antes de cumplir su primer mes en Downing Street, marcado por la muerte de la Reina Isabel II y por el anuncio de un paquete de reducción de impuestos que provocó una estrepitosa caída de la libra esterlina frente al dólar y el pánico en los mercados, la primera ministra defendió su plan fiscal, que tuvo que suavizar días después debido al caos generado: «Reducir los impuestos es lo correcto desde el punto de vista moral y económico», aseveró. Después reconoció, en cuanto a la decisión de dar marcha atrás en sus planes para abolir la tasa máxima del impuesto sobre la renta del 45 al 40 por ciento, que la polémica medida se había convertido en una «distracción de las partes principales de nuestro plan de crecimiento». La primera ministra desgranó su programa sobre el cambio climático, la inmigración, el servicio nacional de salud o la invasión rusa en Ucrania Después, durante lo que fue una larga intervención en la que intentó mostrarse más cercana que en otras ocasiones, contando anécdotas graciosas o hablando de sus hijas, la primera ministra desgranó una a una sus promesas, compromisos y reflexiones en relación no sólo con la economía, sino también con el cambio climático, la inmigración, el servicio nacional de salud o la invasión rusa en Ucrania. Truss aseguró que durante su mandato cumplirá «con las promesas del Brexit». Truss prometió también que se enfrentará «a los separatistas» que quieren romper la «familia» que es el Reino Unido, en clara referencia a Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia y líder de los nacionalistas escoceses, que ha prometido un nuevo referéndum de independencia en octubre del próximo año.