Después de numerosos debates, dudas, presiones y tras media docena de infructuosos consejos de ministros de energía, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado ante el Parlamento Europeo que acepta introducir un tope al precio del gas que entra en el mercado europeo, pero también ha advertido que ha de ser «cuidadosamente calculado para que no provoque interrupción del suministro» y también temporal, hasta que se reforme el mecanismo de formación de precios de la electricidad. Además, propone que se amplíe con más dinero europeo el programa RePower EU para acelerar la transformación energética. Noticia Relacionada estandar Si Los eurodiputados alemanes quieren cerrar la sede de Estrasburgo en invierno por la crisis energética Rosalía Sánchez El hecho de que el Parlamento Europeo esté ubicado en Alsacia es fruto del elaborado equilibrio de sedes que fue necesario para la firma de los Tratados, que exigía que la institución pisase suelo francés «Los altos precios del gas están impulsando los precios de la electricidad. Tenemos que limitar este impacto inflacionario del gas en la electricidad, en toda Europa. Por eso, estamos dispuestos a discutir un tope en el precio del gas que se utiliza para generar electricidad. Este tope sería también un primer paso en el camino hacia una reforma estructural del mercado eléctrico», ha dicho la presidenta, quien también ha añadido que después del sabotaje de los gasoductos Nord Stream en el Báltico, la UE debe empezar a preparar un plan para utilizar todos los medios disponibles, incluyendo los sistemas de vigilancia por satélite para proteger las infraestructuras energéticas vitales en cooperación con la OTAN y Estados Unidos.