Dos estamentos destacan entre muchos otros, porque son atacados implacablemente desde el poder establecido en Venezuela: el trabajo y la educación. Ambos se conjuntan en las universidades que han venido padeciendo los embates destructivos de esta onda tropical, de este huracán inclemente con los seres humanos denominado socialismo del siglo XXI, instaurado en Venezuela y dirigido ahora por Nicolás Maduro.