O no, dependiendo de qué para quien cuando. Son muy estimadas, por los políticos. Y por gente como usted y como yo. Por ejemplo, hace un montón de años tuve un Mercedes Benz. Con mi calva prematura, gruesos lentes de miope de toda la vida, traje oscuro y corbata, quienes miraban a través del vidrio plano del 280 S, hubiesen pensado que era rico o, como mínimo, abogado o médico de gran éxito y elevados honorarios.