Asideros de diversificación en un mar de incertidumbre

La invasión de Ucrania ha dibujado un panorama de incertidumbre y de emergencia energética que amenaza con desencadenar una crisis global. Con la sombra de la inflación agigantándose en el horizonte y un nuevo escenario de la política monetaria en marcha, el diseño de una cartera sólida a largo plazo se complica y la diversificación y el asesoramiento experto parecen más necesarios que nunca. Varios expertos ofrecen las claves que podrían marcar la inversión en los próximos meses. Víctor de la Morena (director de Inversiones de Amundi Iberia) «Los inversores deberían prestar más atención a la liquidez» El contexto de incertidumbre geopolítica, elevada inflación y bajo crecimiento, con el endurecimiento de la política de los bancos centrales, «significa que se está materializando una recesión de beneficios no sólo en Europa sino también en EE.UU., aumentando la probabilidad de que esto se traduzca en una recesión económica a medida que nos acercamos a 2023», resalta De la Morena. Por dicho motivo, la gestora mantiene una postura prudente en riesgo ante los temores de estanflación, recesión y crisis energética. «Creemos que las revisiones a la baja de los beneficios están sobre la mesa tanto en EE.UU. como en Europa; si bien unos datos relativamente mejores de inflación, crecimiento y consumo en EE.UU. deberían implicar que las compañías americanas se mantengan más resilientes frente a las europeas», resalta el responsable. En cuanto a la renta fija, «las ‘yields’ actuales hacen que las valoraciones de los bonos del Tesoro estadounidense sean atractivas», puntualiza. Por otra parte, desde Amundi recuerdan que la refinanciación de las compañías es un factor a vigilar. «Mantenemos nuestra preferencia por el crédito corporativo Investment Grade de EE.UU., pero somos cautelosos en ‘high yield’, ya que los riesgos están aumentando», indica De La Morena. La gestora es cauta sobre la evolución de la liquidez, las necesidades de capital circulante de las empresas y las perspectivas de impago en los segmentos de baja calidad. Tal y como subraya su director de Inversiones, siguen neutrales en mercados emergentes, dado el entorno de débil crecimiento global. Considera que «China podría experimentar un repunte de la demanda en 2023 gracias a las políticas acomodaticias y al apoyo fiscal a los gobiernos locales», matiza. En líneas generales, señala que «los inversores deberían prestar mayor atención a la liquidez», ya que cualquier aumento de la tensión podría dificultar su salida de los activos más volátiles. Eugene Philalithis (gestor de fondos multiactivos en Fidelity International) «La asignación de activos alternativos tiene un lugar destacado en nuestra cartera» En el actual entorno, Fidelity International se está posicionando a la defensiva en sus carteras de dos maneras. En primer lugar incrementando la liquidez. «Sin embargo, esto es un problema por su nivel de rentabilidad aún bajo. Para incrementarlo, hemos replicado su dinámica mediante la gestión flexible de nuestras coberturas de capital, utilizando futuros sobre acciones para cubrir la beta de nuestras posiciones largas en renta variable», cuenta Philalithis. Así, continúan recibiendo ingresos de la renta variable, pero cubren un componente significativo del riesgo, «lo cual nos permite beneficiarnos de la selección de valores de nuestra asignación activa de acciones. Esto nos ha funcionado bien en períodos de debilidad del mercado», y debería proteger el capital en este periodo de volatilidad. En segundo lugar, apuestan por la asignación a activos alternativos , con una inclinación particular hacia posiciones que se benefician de una sólida generación de flujos de caja, especialmente cuando están vinculados a la inflación. «Estos activos se han comportado mejor que los bonos y que las acciones tradicionales en lo que va del año, y esperamos que sigan haciéndolo», resalta Philalithis. Javier Dorado (director general para España y Portugal de J.P. Morgan) «A la hora de construir carteras solidas es muy importante diversificar» Llevamos un año marcado por la volatilidad en los mercados, fruto de la incertidumbre desencadenada por los conflictos geopolíticos y por unas políticas monetarias restrictivas que tratan de controlar la creciente inflación en la mayoría de las regiones a nivel mundial. Ante esta realidad, «para los próximos 12 meses, nuestro escenario principal prevé un crecimiento lento en EE. UU. y una probable recesión en Europa», indica Javier Dorado. También considera que la volatilidad va a continuar acompañándonos durante meses, «por lo que en nuestras carteras de inversión multi-activo actualmente mantenemos un posicionamiento cauteloso, con infraponderación en renta variable y neutrales en crédito y duración en lo que respecta a la renta fija». Como ahorradores lo más importante que debemos recordar siempre «es la importancia de pensar a largo plazo a la hora de gestionar e invertir nuestros ahorros, y la importancia de la diversificación a la hora de construir carteras de inversión sólidas». Dorado considera que estas son las principales claves para el éxito del ahorro y la inversión en el largo plazo, si somos fieles a estos principios y realizamos una adecuada planificación, seremos capaces de cumplir los objetivos financieros que nos planteamos para el futuro. Rubén García Páez (director general para Iberia y Latam de Columbia Threadneedle Investments) «Buscamos empresas con poder de fijación de precios que resistan a la inflación alta» En Columbia Threadneedle Investments esperan que los tipos de interés aumenten aún más en Europa y EE.UU. Sin embargo, a medida que se afiance la desaceleración económica y la probable recesión, «anticipamos que las tasas se estabilizarán en 2023, pero antes alcanzarán alrededor del 4,25% en EE. UU. a finales de 2022, y en la zona euro ya están al 2%», cuenta García Páez. Dada la volatilidad y el contexto económico tan diverso, en sus portafolios buscan empresas con poder de fijación de precios que resistirán una inflación alta y sostenida y se verán menos afectadas por la reducción del gasto de los consumidores y las tasas de interés más altas. «La renta variable tuvo una primera mitad del año desafiante y experimentamos un ligero repunte durante el verano, pero no anticipamos que los mercados recuperen las pérdidas a finales de año», avanza el director general. «Creemos que las acciones de EE. UU. tienen potencial, ya que la economía de EE. UU. es más autosuficiente que la mayoría de los países europeos o de mercados emergentes y existen incentivos para que las empresas desarrollen no sólo productos más sostenibles, por ejemplo, vehículos eléctricos, sino también para obtener componentes a nivel nacional», explica el responsable. Una situación que fomenta el reapuntalamiento que apoyará su crecimiento económico. «En renta fija preferiríamos los bonos en el extremo de mayor calidad de la curva ya que esperamos que se vean menos afectados por la incertidumbre en el mercado», puntualiza. Shophie del Campo (directora general Latinoamérica y US offshare de Nataxis) «Un factor que no se puede dejar de lado es adoptar un enfoque de largo plazo» De acuerdo con el departamento de Natixis IM Solutions, históricamente, las carteras menos diversificadas han sufrido más volatilidad y tardan más en recuperarse de episodios negativos del mercado. «La diversificación de carteras es un concepto que hace referencia a incluir en el portfolio una amplia gama de clases de activos, como es renta variable, renta fija y activos privados, tanto líquidos como ilíquidos, por mencionar algunos de los más relevantes», explica Shopie del Campo. De la misma manera, una cartera sólida también requiere una diversificación por áreas geográficas y por estilos, «incluyendo diversas estrategias como, por ejemplo, las de retorno absoluto o las de volatilidad mínima en renta variable», añade. Tal y como recuerda la responsable, el análisis de carteras también es un elemento esencial, ya que cada cartera tiene una posición propia y un mismo activo puede tener un encaje diferente. «Otro factor que tampoco se puede dejar de lado es adoptar un enfoque de largo plazo», matiza. Por último, un concepto que debería ser transversal a toda estrategia de inversión «es el de la sostenibilidad, que constituye un elemento clave para gestión del riesgo a largo plazo». Ralph Elder (director general para Iberia y América Latina BNY Mellon) «Buscamos fuentes de rentabilidades diferenciales con un alto sesgo a protección» Las apuestas de BNY Mellon están centradas en diversificar la cartera y buscar fuentes de rentabilidades diferenciales con un alto sesgo a protección. «En carteras más agresivas, defendemos la idea de fondos de dividendos, donde la sostenibilidad del dividendo ofrece fuentes de rentabilidades diferenciales con potencial de defender la cartera en situaciones de alta inflación y mercados volátiles», explica Ralph Elder. Recuerda que en las carteras más moderadas los fondos mixtos son productos que, por su carácter dinámico, nos brindan la flexibilidad que les deja cambiar las exposiciones para proteger capital y buscar la rentabilidad cuando sea más propicio. «Es verdad que por la correlación alta entre distintos activos este año, les ha costado funcionar de forma óptima, pero son productos claves para muchas carteras minoristas», puntualiza. En las carteras más conservadoras, les gusta ideas de crédito de calidad para la parte más direccional, siempre a través de gestión activa, donde el gestor puede comprar los bonos de empresas menos apalancadas y con más claridad sobre sus flujos de caja y así, el mantenimiento de la deuda. «Al mismo tiempo vemos que los fondos de rentabilidad absoluta han vuelto a ofrecer rentabilidades con poca correlación con mercados tradicionales y con una volatilidad muy controlada», señala. Considera que este tipo de producto será muy útil cuando «igual podemos encontrar beneficios positivos en la renta fija, pero el camino hasta llegar a este resultado será mucho más volátil que en años anteriores». Santiago Rubio (director de Estrategia de CaixaBank AM) «La bolsa recogerá con anticipación el final de la recesión» CaixaBank Asset Management espera que el 2023 sea un buen año para los mercados, aunque no tanto para la economía. «La política monetaria actúa, en la famosa frase de Friedman, con retrasos largos y variables», indica Santiago Rubio. En concreto los ajustes al alza en los tipos de interés tardan entre 9 y 18 meses en surtir su pleno efecto, por lo que las muy considerables subidas de tipos, tanto por parte de la Fed (3,75 puntos en lo que va de año) como del BCE (2 puntos), más las que están por llegar, «harán que el crecimiento económico se debilite a lo largo del año que viene». Las malas noticias económicas pueden ser, sin embargo, buenas noticias para los mercados financieros. «La debilidad económica hará innecesario que los tipos suban más, e incluso puede abrir la posibilidad de bajadas en 2024, que permitiría que la renta fija de emisores de buena calidad crediticia, y tras el peor año que se recuerda para ese activo, ofrezca rentabilidades muy atractivas», resalta Rubio. En cuanto a la renta variable, hay que recordar que las caídas bursátiles siempre empiezan y acaban antes que las caídas en la actividad. «Si sucede como esperamos, y a lo largo de 2023 se vislumbra el final de la recesión, la bolsa recogerá ese dato con anticipación», concluye. Javier Galán (director de inversiones de renta variable en Renta4 gestora) «Este escenario permite invertir en las empresas de mayor calidad a valores baratos» Desde esta gestora coinciden en que «cuando se normalicen las valoraciones, las bolsas europeas nos deberían aportar entre un +40% y un +50% a 3/5 años». El principal motivo de las caídas de los mercados de renta variable en 2022 se justifica por la inflación y consiguiente subida de tipos, pero «cada semana que pasa, nos acercamos al dato de pico de inflación que desencadene la normalización en el comportamiento de los activos y consiguientes revalorizaciones», defiende Galán. No obstante, el deterioro económico que se vislumbra en los próximos meses hará que los márgenes y los beneficios sean revisados a la baja. «Sería ingenuo pensar que la economía europea no va a mostrar una desaceleración acusada los próximos trimestres, con riesgos evidentes de entrar en recesión», subraya Galán. Sin embargo, la caída de las bolsas sugiere que una gran parte de lo peor está ya descontado. «El escenario actual nos presenta la oportunidad de mejorar y fortalecer la cartera de acciones invirtiendo en las empresas de mayor calidad a valoraciones que son objetivamente baratas, y así incrementar el potencial de nuestras inversiones y ahorros», sentencia Galán.

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Author: Pablo Perez