Carlos Ochoa: Normal, normal no es

Comienza la fiesta del mundial de fútbol en Catar, un país sin tradición futbolística, que se hizo con la sede en 2010 con muchas reservas y acusaciones de pago de comisiones a los directivos de FIFA en varios continentes, lo concreto es que mientras dure el mundial  el mundo va a estar pegado de una pantalla, pendiente de las gambetas y goles de los equipos clasificados, lo que equivale a una burrundanga planetaria que va a colocar a la guerra de Ucrania, las protestas en Irán y a lo que acontezca en el resto del planeta en segundo plano.

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Author: Pablo Perez