Prensa libre, organismos internacionales y organizaciones especializadas prueban que en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua hay centenas de presos políticos, tortura, terrorismo de estado como forma de gobierno, violación de derechos humanos institucionalizada, manipulación de sistemas llamados de justicia y que los pueblos en resistencia civil pacífica por su libertad están en situación de indefensión. Se trata de naciones enteras a las que -por la fuerza y la violencia- se impide y se limita indebidamente sus derechos, ante lo que gobiernos y líderes democráticos mantienen silencio.