Los transportistas han iniciado este lunes 14 de noviembre un paro indefinido que amenaza la cadena de suministros en plena desaceleración económica. Las empresas temen que se repitan los acontecimientos de marzo, cuando una protesta similar realizada por los mismos convocantes estuvo al borde de bloquear el país. El Gobierno asegura que garantizará el transporte de mercancías , pero la realidad es que el impacto de los paros es todavía incierto. Para empezar, los convocantes (la Plataforma Nacional en Defensa del Transporte de Mercancías) realizarán hoy una manifestación que finalizará en el Ministerio de Transportes, situado en pleno Paseo de la Castellana. Además, realizarán paros por toda la geografía española . ¿Cómo afectarán los paros? El mundo económico contiene el aliento con la protesta nacional. Según los cálculos de OBS Business School, las pérdidas económicas serán de 600 millones de euros al día. Si bien es cierto que las grandes patronales del sector han descartado sumarse, la Plataforma está bien organizada. Y sabe dónde están los puntos clave para la logística en España. En marzo, los piquetes que realizaron estos manifestantes impidieron la circulación de camiones en puntos clave, como el puerto de Barcelona. Noticia Relacionada estandar No Un paro de transportistas para evitar pagar más impuestos Guillermo Ginés Las grandes patronales acusan en parte a los convocantes de parar los camiones para no superar los 125.000 euros de facturación y tener que tributar más También hubo quejas de sectores como la industria, la construcción y el comercio. Todos ellos amenazaron con paralizar su actividad si los paros se eternizaban. Las protestas de primavera fueron perdiendo fuelle con el paso de los días hasta que finalmente se desconvocaron. Pero no fue por un acuerdo entre los convocantes y el Gobierno, sino porque muchos manifestantes volvieron paulatinamente al trabajo. ¿Qué piden los transportistas? La falta de entendimiento entre el Ejecutivo y la Plataforma ha provocado que esta última vuelva a paralizar sus camiones ocho meses después de la primera protesta. Durante estos meses los transportistas han recibido varios decretos de apoyo para ayudarles a superar el impacto de la guerra de Ucrania en el combustible y otros gastos fijos. Tal y como ha publicado este periódico, las grandes asociaciones del sector del transporte arrancaron al Gobierno el año pasado –amenaza de huelga mediante– un decreto que sirvió para articular algunas de las reivindicaciones históricas para los transportistas, entre las que se incluyeron la revisión automática del precio del transporte, la prohibición de la participación del conductor en las operaciones de carga y descarga o la reducción a la mitad los tiempos de espera. Después hubo más compensaciones. Más de 900 millones ha recibido el sector como ayudas directas para compensar la crisis, unido a la bonificación del gasóleo profesional. Unas ayudas que se unen a otras reivindicaciones satisfechas como la que propiamente lograron los transportistas convocantes para que no se les pague por debajo de costes; a la duplicación del presupuesto de ayudas para la retirada de actividad o al nuevo régimen sancionador de lucha contra la morosidad. ¿Quién apoya las protestas? Los derechos logrados han provocado que el resto de transportistas no entiendan las reivindicaciones de la Plataforma. Tampoco la CEOE ni la organización mayoritaria de autónomos (ATA) las comparten. Los convocantes insisten en que estas mejoras, en muchos casos, no se están cumpliendo y hace falta más controles. Reclaman que instituciones como la Guardia Civil o la Policía hagan inspecciones y aseguren el cumplimiento de las mejoras. «Todo lo que piden está ya en marcha. Lo que deben hacer es denunciar para garantizar que se cumpla la ley», responden desde el Ministerio de Transportes. Un golpe fiscal al sector Tal y como ha publicado este periódico, entre los propios transportistas existe la sospecha de que las protestas tienen una motivación fiscal. Un buen número de transportistas autónomos están acogidos al sistema de módulos y que, para continuar en él durante 2023, deben facturar menos de 125.000 euros este ejercicio. «Se trata de una cuantía que muchos de ellos están cerca de superar porque este año han podido trasladar los costes a sus servicios, elevando así la facturación», apuntan desde la Confederación Española del Transporte por Mercancías (CETM). Según esta organización, un buen número de transportistas ya tenía previsto cogerse vacaciones en diciembre para evitar sobrepasar ese umbral y acabar en el sistema de tributación por estimación directa, más gravoso para los profesionales. ¿Quién está detrás de los convocantes de los paros? La obstinación de la Plataforma en la convocatoria de nuevas protestas ha alimentado las teorías respecto a las motivaciones políticas del colectivo. Las grandes patronales de transportistas aseguran que «alguien está financiando» a esta organización, desconocida hasta hace relativamente poco. MÁS INFORMACIÓN noticia No Empresarios y autónomos no secundarán el paro del transporte: «Solo agravará la difícil situación económica» noticia No La reunión entre Gobierno y transportistas finaliza sin acuerdo y los paros siguen adelante noticia Si Un paro de transportistas para evitar pagar más impuestos El líder de los convocantes, como publicó este periódico, es Manuel Hernández, un vecino de Hellín (Albacete) que era transportista, porque ahora ya no lo es, y estaba asociado a la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer). En su momento, según confirman a ABC, tuvo camiones y empleados, pero su empresa entró en concurso de acreedores y fue liquidada en 2018, dejando sin cobrar a los trabajadores que tenía contratados, pero ahora mismo no tiene camiones propios ni tarjetas de transporte a su nombre. Por eso, según las mismas fuentes, no puede convertirse en interlocutor del Gobierno.