Competencia visual

¿Cuál es la imagen que normalmente asociamos con la virtud de la justicia? 

Desde el medioevo y el renacimiento, es en Europa en donde, por medio de muchos de sus grandes artistas,  nos van “sembrando”  esa representación gráfica que usted ya probablemente visualizó por ahora. Artistas como Cornelis Matsys, Agostino Veneziano, y no digamos, un consagrado como Rafael Sanzio, representan la justicia mediante la simbología típica: La espada y la balanza en las manos de una dama, aunque no siempre con la venda en los ojos.

Pero resulta que, los grandes artistas de aquel entonces, no solamente evocaban al valor justicia. También, y siempre por medio de personajes femeninos, se representaban otros valores.

La prudencia, mediante una mujer viéndose al espejo.

La fortaleza, con un león domado por una valiente dama.

Y la templanza (o moderación), mediante una brida en las manos de una fémina (brida: freno del caballo con las riendas y todo el correaje que sirve para sujetarlo a la cabeza del animal).

Estas cuatro virtudes (justicia, prudencia, fortaleza y templanza) se volvieron básicamente un “cuarteto inseparable” gracias a autores como Platón, Cicerón y Santo Tomás de Aquino.

Las llamadas “virtudes cardinales” generalmente, todas ellas, y no una sola, se hacían acompañar además, por las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad)  y otras “agrupaciones axiológicas”, como las “hijas de Dios” (misericordia, verdad y paz). 

Si usted visita virtualmente museos y recintos dedicados al arte, puede encontrar muchos ejemplos de lo que trato de decir (por favor, busque en Google  “Stanza della Segnatura” en los Museos del Vaticano y verá a que me refiero). 

Pero resulta que, a partir del siglo XVIII, en edificios o recintos dedicados a entidades gubernamentales, tribunales de justicia y facultades de Derecho, empieza a prevalecer la figura de la justicia, a tal grado que llega a quedarse sola la “diosa Temis” y van desapareciendo de fachadas y paredes sus “hermanas virtudes”.

La razón no es que hayan dejado de ser importantes como valores rectores en la conducta de la correcta administración pública en general y de la administración de justicia en particular. El objetivo de dar énfasis a la dama de la espada y la balanza, es recordar el uso de la fuerza y la coacción que da el poder público, si las normas que rigen la convivencia pacífica son quebrantadas.

O sea, esa imagen de Temis (algunas veces bellísimamente representada y otras no tanto), pasó de un rol “inspirador” a un rol exhortativo, para recordarnos que, de violar las normas de conducta impuestas por el poder público, podemos vernos sancionados de diferentes formas (incluyendo la privación de la libertad física).

Pero ¿qué ocurre cuando la administración de justicia deja ese rol y se utiliza contra los “enemigos” del poder (“lawfare”)? ¿Qué figura representaría entonces esa ya “no virtud (vicio)”? ¿La arbitrariedad tiene representación gráfica? ¿un dragón o un alacrán? O quizás, para dejar en paz a los animales, ¿podría ser que en lugar de una mujer, fuese un hombre, representando a Judas Iscariote, el nuevo símbolo de la “antijusticia?

¿Cómo se adornarían nuestros recintos, si se hicieran nuevos edificios para dar “cobijo” al poder público?


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Author: Maria Suarez