Alarmantes noticias de Florida tienen a los demócratas en estado de tribulación ante las elecciones de este martes. Uno de los últimos bastiones demócratas en el estado, el condado de Miami-Dade, ha registrado más republicanos que demócratas en la votación por adelantado para las elecciones de este martes. Es más, ese vuelco se confirmó el miércoles, apenas un día después de que Joe Biden visitara el estado, señal de la desafección con el presidente en una zona en que la política de la Casa Blanca hacia las dictaduras en Cuba y Venezuela pesa casi tanto como cualquier política de alcance nacional . De los 2,7 millones de habitantes de Miami-Dade, más de dos tercios son latinos, según el censo. En su gran mayoría son de origen cubano, aunque han aumentado los llegados o descendientes de comunidades venezolanas o colombianas. Estas últimas comunidades han hecho saltar por los aires la noción de que el voto hispano es monolítico y prefiere a los demócratas. A tenor del voto por adelantado y las encuestas en Miami, nada más lejos de la realidad. Los republicanos están entre sorprendidos y estáticos. Más cuando este vuelco puede asegurarles no sólo una mayoría en el Capitolio federal, sino también en el legislativo estatal de Florida, además de revalidar el mandato del gobernador Ron DeSantis. Este es una estrella emergente en su partido, capaz de hacerle sombra al mismísimo Donald Trump en las encuestas. Este último ha tomado nota, y el domingo dio un mitin en el estado al que no estuvo invitado el gobernador, que hizo campaña por su lado en Miami. Ajenos a esas aparentes tensiones, los republicanos en el estado cierran filas tras DeSantis. Tal y como dice la candidata estatal republicana en Miami Alina Garcia, «se va a ver en estas elecciones como los republicanos superan a los demócratas en cifras altas, por eso va a ser reelegido un gobernador proactivo y eficaz, y por eso vamos a ganar en Miami-Dade». En las elecciones de 2018 DeSantis perdió en este mismo condado por la friolera de 21 puntos porcentuales. Al final ganó el puesto con apenas un 0,4% de los votos en toda la Florida. Ahora, según las encuestas, podría sacarle más de 10 puntos a su competidor, el demócrata Charlie Crist, quien ya fue gobernador entre 2007 y 2011, pero republicano, antes de cambiar de partido. Noticia Relacionada estandar Si El empuje republicano disputa Nueva York, baluarte demócrata Javier Ansorena Pesos pesados demócratas en este estado clave ven peligrar su escaño, un síntoma de la situación en todo el país Uno de los últimos sondeos es el de la universidad de North Florida, cuyo laboratorio de demoscopia le da a DeSantis un 55% de votos, 14 puntos por encima de Crist. El director del laboratorio, Michael Binder, afirma que «lo sorprendente en estas cifras es que unas elecciones a nivel estatal en Florida están mucho más cerca del vapuleo que del recuento». [En Florida hay recuento automático si el resultado está por debajo del 0,5%.] Ya no es un estado bisagra De hecho, según el presidente del Partido Republicano en ese estado, Joe Gruter, estas elecciones parciales demostrarán que Florida ya no es lo que se considera un ‘swing state’, o ‘estado bisagra’, aquellos en los que los candidatos del Partido Republicano y del Partido Demócrata cuentan con apoyo similar y que son considerados claves para el resultado de las elecciones presidenciales. «No tiene sentido hablar de estado bisagra en Florida, porque estamos aniquilando a los demócratas », dijo. Las razones tienen que ver con la política de Biden de acercamiento a las dictaduras castrista y bolivariana, y también con asuntos culturales. «Aquí no queremos que nadie adoctrine a nuestros hijos sobre cuestiones como la fluidez de género», añade. De hecho, DeSantis ha ganado popularidad a nivel nacional entre los conservadores por su prohibición de que los profesores instruyan sobre la orientación sexual o la identidad de género en los grados desde preescolar a tercero. Pero no sólo eso. Consciente de dónde están sus apoyos en las comunidades cubana y venezolana, el gobernador declaró el 7 de noviembre, jornada previa a la apertura de urnas, como ‘Día de las Víctimas del Comunismo’. «Las elecciones a nivel estatal en Florida están mucho más cerca del vapuleo que del recuento», dice un analista El caso del candando de Miami-Dade pone de manifiesto la creciente hegemonía republicana en Florida. Sus dos senadores son republicanos. Sólo uno, Marco Rubio, debe revalidar el puesto , y las últimas encuestas le sitúan entre seis y 11 puntos por encima de su competidora, la demócrata Val Demings. De los 27 diputados, sólo 9 son demócratas. La diputada republicana por Miami-Dade, Maria Elvira Salazar, lleva en el puesto dos años, tras ganar a la demócrata Dona Shalala. Las encuestas le dan una ventaja de hasta seis puntos para revalidar esa victoria. Cada vez más votantes latinos fuera de la órbita cubana se ven identificados con esta hornada republicana. Es el caso de José Gil, farmacéutico de 48 años, llegado a Aventura, al norte de Miami, desde Venezuela hace 25 años. Votó demócrata hasta el final del mandato de Trump . «No estamos de acuerdo en todo lo que hizo Trump, pero con respecto al comunismo fue el que más cumplió, y desde que salió solo ha habido acercamiento a Maduro», dice. Por eso, dice, ha decidido votar a DeSantis.