El alza del IVA de los refrescos solo reduce el consumo de los hogares más pobres

La decisión del Gobierno, a instancias del Ministerio de Consumo, de e levar el IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10 al 21% en 2021 con el objetivo de desincentivar el consumo de azúcar, provocó protestas en el sector remolachero español encabezado por la Junta de Castilla y León durante el año pasado . Lo que dio más de un dolor de cabeza al Ministerio de Agricultura. Pues bien, Esade ha publicado ya un primer análisis de los efectos de esta medida: el alza del impuesto reduce de forma relevante el consumo de los hogares más vulnerables, pero no logra disuadir a los más pudientes. En concreto, según los investigadores del EsadeECPol- Center for Economic Policy, el nuevo IVA ha provocado un aumento del precio medio por litro de 12 céntimos . es decir, una subida del 9,6% del precio medio por litro. Lo que les lleva a concluir que, a pesar de que teóricamente el aumento de precios debería ser del 10% (suponiendo que el mismo se repercutiera por completo al consumidor), el 96% de la carga impositiva ha sido trasladada a los precios finales . La norma aprobada el año pasado, añaden estos expertos, no imponía recargarlo sobre el consumidor por lo que apuntan que ha sido una opción de los actores de mercado. Vaya por delante que los hogares con menores recursos e hijos a cargo representaban una parte importante del consumo de refrescos antes de esta reforma. Si lo miramos desde el punto de vista del consumo, el informe destaca que esta subida de precios se cebó sobre las familias más vulnerables. De tal forma, que el 33% de hogares menos pudientes redujo su consumo en un 13% cuando la subida del IVA fue del 10%. O lo que es lo mismo, en 10,8 litros por hogar al año sobre un consumo total previo de 83 litros por hogar y año en 2020. Noticia Relacionada día mundial del corazón estandar No Qué alimentos debes evitar para cuidar tu corazón M.L.C. No necesariamente los productos más caros son los más saludables. A continuación, repasamos algunos de los platos que ayudan a preservar el buen estado de uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y aquellos que hay que obviar siempre que sea posible Esto se acentuó todavía más sobre los hogares más pobres con niños, cuya ingesta de bebidas azucaras y edulcoradas mermó en casi 25 litros mientras que los hogares más humildes sin hijos solo lo hizo en 6,3 litros. Menos patatas fritas También hay una suerte de ‘efecto contagio’ sobre el consumo de productos complementarios como los snacks (sobre todo, patatas fritas) y otros relacionados con la confitería y el chocolate. En concreto, el 33% de hogares más pobres gastaron 5 euros por hogar y año menos en este tipo de productos (-10,5%). Es decir, las familias menos pudientes se habrían visto obligadas a reconfigurar sus cestas de la compra.

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Author: Pablo Perez