El reciclaje de los aviones es todo un reto para la reconversión industrial del sector aeronáutico. «Supone avanzar en la sostenibilidad del transporte aéreo afianzando el ciclo de vida completo de las aeronaves, incluyendo el mantenimiento, preservación, MRO, estacionamiento y al final el reciclaje para recuperar materiales y piezas que se pueden utilizar en otras aeronaves», explica Alejandro Ibrahim , ingeniero aeronáutico y miembro del Grupo de Expertos de Industria del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos de España (COIAE). Las aeronaves tienen una media de 25 años de vida, dependiendo de las horas de vuelo acumuladas y del tipo de aeronaves, siendo uno de los medios de transporte más utilizados en el mundo global en el que vivimos . «Es por ello que en los próximos años se detecta una gran necesidad de reciclado de aeronaves», resalta Ibrahim. Está previsto que en los próximos diez años se puedan reciclar hasta unas 20.000 aeronaves , «incrementando el número en unos años debido a la necesaria sostenibilidad de la aviación que requiere diseñar aeronaves más eficientes y con menor consumo de combustible, así como con nuevas fuentes energéticas», añade. Entre los nuevos retos que surgen en el reciclado de aeronaves está la degradación de los materiales plásticos termoestables que se une al desafío de diseñar aviones menos contaminantes también desde el punto de vista del mantenimiento. «Los materiales más fáciles de reciclar de una aeronave son sobre todo el aluminio, incluidas aleaciones de titanio, así como acero, cobre, plásticos, espumas y fibras textiles», indica el ingeniero aeronáutico. Recuerda que todo el proceso de reciclado debe estar realizado dentro de unos parámetros legales, siendo tramitado por gestores autorizados «y un porcentaje muy pequeño son peligrosos, pero con un tratamiento adecuado no tienen riesgo». Actualmente, es posible reciclar casi el 93% de los materiales de una aeronave . «Algunos materiales son reutilizados y reciclados para el sector aeronáutico, pero otros muchos se reciclan para seguir dándoles uso en otros sectores diferentes con otras aplicaciones», puntualiza. Noticia Relacionada estandar No El regreso de los aviones supersónicos: American Airlines conectará Londres y Miami en tres horas y media en 2029 Angel Lavín Castro La aerolínea americana ha adquirido veinte aeronaves Overture, conocido como «el hijo del Concorde» La empresa zaragozana Aviation International Recycling (AIR) ha reciclado desde 2015 un total de 35 aviones, de los más diversos modelos, entre ellos el Boeing 747 y el Airbus 340. Esta compañía pertenece al Grupo López Soriano que desde hace más de 60 años se dedica al reciclado de materiales. «En 2001, a raíz de la crisis de la aviación, muchas aeronaves se quedaron en el suelo. Realizamos un estudio y vimos la necesidad de desmantelar y reciclar aviones», explica Pedro Lama , director gerente de AIR. Se presentó un proyecto al Gobierno de Aragón para hacer una planta de parking, mantenimiento, desgüace y reciclado en el aeropuerto de Zaragoza aunque finalmente la Administración optó por Teruel para instalar el proyecto. El Grupo López Soriano no llegó a un acuerdo y se salió del proyecto pero fue la base del futuro aeropuerto de Teruel, donde ahora se reciclan grande aeronaves . «En 2015 creamos AIR y AFRA (Aircraft Fleet Recycling Association) nos acreditó como compañía de desmantelamiento y reciclaje de aviones», indica Lama. En 2018 también logró la acreditación de demolición, siendo la única empresa en Europa en tener la triple acreditación . «Empezamos a hacer proyectos, sin base fija, por lo que movemos la maquinaria a donde nos pide el cliente», cuenta el responsable. En ocasiones realizan solo el desmantelamiento de piezas de alto valor que después el cliente vende o reutiliza, otras solo el reciclado o también ambas acciones. A la hora de ponerse a trabajar, «contamos con la lista de componentes y los manuales del avión. En función de la aeronave puede haber entre 600 y 1500 componentes . Los motores, toda la aviónica y el sistema hidráulico es lo que se recupera siempre». AIR es la única empresa que realiza el círculo completo. Cuenta con sus propias máquinas, de tecnología avanzada, que les permite llevar a cabo el corte de la aeronave, la separación de materiales, fundición, etc… «Se está reciclando alrededor del 90% de los materiales. En los antiguos se recicla sobre todo aluminio, plástico, titanio… Pero en un futuro se podrá reciclar menos porque los aviones nuevos tienen muchos materiales compuestos, como la fibra de carbono y a día de hoy, resulta caro hacerlo». Negocios en las alturas En la imagen superior e inferior izquierda se muestran los trabajos de desmantelamiento y reciclaje llevados a cabo por la empresa de Zaragoza AIR. En la imagen inferior derecha, el aeropuerto de Teruel, el primero de España en reciclar grandes aeronaves de doble pasillo ABC Precisamente en el centro tecnológico de Zaragoza Aitiip se está trabajando en varias líneas del reciclado de aviones. Pascual Gracia , responsable de proyectos aeronáuticos de este centro, considera que la tecnología va a permitir que los materiales compuestos como la fibra de carbono se reciclen a un precio competitivo . «Hasta ahora es un residuo, y se trata como tal. La tecnología va encaminada a poder reutilizar los componentes, por un lado, la fibra de carbono y por otro la matriz, ya sea termoestable o termoplástica», resalta. «Si mediante procesos enzimáticos, logramos despolimerizar la matriz, obteniendo monómeros que se puedan reincorporar a la cadena productiva, y los refuerzos limpios de matriz, será rentable ya que aparte de utilizar menos materia prima, se evitan todos los costes energéticos de generar monómeros o fibras», añade. Aplicación a otros sectores La incorporación de material compuesto en la aviación ha sido un hito en reducciones de peso y por ende ahorro de combustible, pero ha generado un problema en su fin de vida. Las investigaciones para solucionar este problema «son directamente aplicables a otros sectores como el sector de transporte terrestre o el sector de energías renovables, sobre todo eólica, por el uso masivo de materiales compuestos», destaca Pascual Gracia, de Aitiip. Las líneas de trabajo de Aitiip en el campo de reciclajes de aviones son variadas, y se ofrecen como solución circular , anticipándose a la situación que los aeropuertos deberán afrontar dentro de unos años, cuando los aviones, y sus estructuras comiencen a ser desmantelados tras completar su vida útil. «Hablamos de investigaciones biotecnológicas con enzimas, encaminadas a la reutilización de materias primas hasta ahora no separables. Es el caso del proyecto Bizente , a través del que se hará efectiva la recuperación de materias de alto valor, como la resina que refuerza ese material compuesto termoestable, para después reutilizarlo en otros componentes», explica el responsable. Este centro tecnológico colabora en el proyecto HELAS «que transformará los procesos de desmantelado de aviones, mediante procesos de robótica avanzada, que permitirán recuperar materiales compuestos de grandes estructuras de aeronaves». Por otro lado, Aitiip colabora en los proyectos Inotool, Welder o Inn-Paek, centrados en la sustitución de ciertos componentes metálicos del avión por termoplástico reciclable ya en la fase de diseño, y en la incorporación de procesos más optimizados para la fabricación de los aviones del futuro. «Todos ellos implicarán un ahorro importante en costes, energía, tiempo, materiales y emisiones a la atmósfera, incluso en el momento en que el avión esté en vuelo», aseguran. Imagen del proyecto Sparta, que ha desarrollado una metodología para el reciclaje de materiales termoplásticos ABC Aimplas, Instituto Tecnológico del Plástico de la red Redit, ha creado junto con Tekniner, Centro Tecnológico y de Investigación, una novedosa metodología de reciclaje para la aeronáutica que permite reaprovechar hasta el 80% de los materiales termoplásticos . Ha sido dentro del proyecto europeo Sparta y esta solución encontrada, tal y como explica Rocío Ruiz , investigadora del grupo de Movilidad Sostenible y del Futuro de Aimplas, «permite extender la vida útil de los materiales de fin de vida, obteniendo materiales de alta calidad susceptibles para segundas aplicaciones dentro del sector». MÁS INFORMACIÓN noticia Si La inflación y las tasas verdes acorralan a los vuelos ultrabaratos noticia No Turismo avisa que España sería uno de los países de la UE más perjudicados por un impuesto a la aviación Señala que con el incremento de la demanda de los composites termoplásticos se necesitan abordar métodos de reciclaje alternativos a los convencionales , cuya eficiencia y consumo energético hace que no resulten viables para un proceso de escalado industrial. «El proyecto Sparta permite conseguir un aprovechamiento de material superior al 80%, un ahorro energético de entre el 15-20% y una reducción de las emisiones de CO2 de hasta el 30%». El consorcio de Aimplas y Tekniker está evaluando la estrategia de escalabilidad más adecuada para la aceleración del TRL de la tecnología y, de este modo, «poder ofrecer la solución a diferentes los actores de la cadena de valor, tanto fabricantes de composites como recicladores».