Las acciones de Indra han repuntado más de un 5% en las dos últimas sesiones, después de que el dueño de Prisa y uno de los accionistas de la cotizada, Joseph Oughourlian, afirmara en una entrevista que quiere dividir la compañía en dos: una para el negocio de tecnología y otra parte para el de defensa. Según el inversor, esta medida maximizaría el valor de la compañía. Oughourlian defendió la segregación en una entrevista concedida a ‘Bloomberg’ donde aseguró que esta medida es una opción real dentro de la empresa. «Estamos empujando para que haya o una división de la compañía entre tecnología (Minsait) y defensa, o una venta total o fusión de la división de tecnología con otra compañía», ha subrayado el directivo. Noticia Relacionada opinion Si Indra: el silencio de los corderos María Jesús Pérez Con el objetivo de que no vuelvan a saltar las alarmas que apuntan a los movimientos de La Moncloa, necesitan enviar al mercado una señal de normalidad, aunque dure lo que la CNMV se dé por satisfecha y diga que las cosas van sobre ruedas Oughourlian considera que tanto la parte de tecnología podría valer «fácilmente» entre 1.500 y 2.000 millones de euros y la parte de defensa «al menos 1.500 millones de euros» por separado, lo que afloraría parte del valor oculto de la compañía. Tal y como ha publicado este periódico, los planes de Oughourlian vienen de largo. El inversor, que ganó peso en la compañía tras la junta producida en el verano, que se saldó con la salida de casi todos los consejeros independientes de Indra, cuenta con el 5,13% del capital de Indra a través de la firma de inversión Amber , pero tiene la autorización del Gobierno para llegar al 9,9%. Amber está además aliado con la SEPI, que ya cuenta con más del 25% del capital y se ha mostrado favorable a la venta de Minsait, el negocio tecnológico de la compañía. Los planes del holding público, tal y como ha publicado ABC, pasan por convertir a la compañía en un gigante nacional en el sector de defensa, donde el accionista mayoritario quiere crecer mediante la adquisición de otras compañías. «Miramos todo lo que ocurre en el mercado» El actual consejero delegado, Ignacio Mataix, acaba de pedir tiempo a la hora de analizar una posible venta, ya que la mitad del consejo se renovó a finales de octubre, cuando se designaron los nuevos seis consejeros independientes de la compañía. La empresa pretende cerrar con estos nombramientos su crisis de gobernanza, pero lo cierto es que la CNMV todavía investiga el asalto de la compañía producido durante el anterior consejo, tal y como confirman fuentes del supervisor a este periódico. El pasado 23 de junio SEPI, Amber y la vasca Sapa propiciaron la salida de cinco vocales independientes y se hicieron con el control del órgano de gobierno de la compañí por sorpresa, al sumar en conjunto una posición dominante. La CNMV intenta dilucidar si esta toma se puede considerar una acción concertada. «Es un suceso complejo y seguimos pidiendo información, pero la investigación sigue abierta y no tiene relación con las decisiones que se tomaron en la última junta», puntualizan desde el supervisor. Respecto a las palabras pronunciadas por Oughourlian, la CNMV asegura que mira «todo lo que ocurre en el mercado», pero también limita este tipo de declaraciones al ámbito de la empresa.