El Tribunal de Cuentas alemán acusa a Scholz de «ocultación» y «gasto excesivo»

Falta de transparencia, gasto excesivo y pecado de omisión en la reducción de subsidios. El presidente del Tribunal de Cuentas Federal alemán, Kay Scheller, ha asestado un duro golpe la política financiera de la «coalición semáforo», en la que el socialdemócrata Olaf Scholz gobierna con verdes y liberales, y ha advertido que «la sostenibilidad de las finanzas públicas alemanas está en peligro«. Scheller ha acusado públicamente al Gobierno alemán de ocultar de forma deliberada la verdadera situación presupuestaria. «Muchos presupuestos auxiliares y una contabilidad cada vez más creativa contribuyen a la falta de transparencia« , ha denunciado en unas declaraciones a Redaktionsnetzwerk Deutschland en las que contradice y critica severamente al ministro liberal de Finanzas, Christian Lindner, al que Scholz presentó durante la formación de Gobierno como garante de que las cuentas públicas quedarían a salvo de políticas de derroche. «En los 75 primeros años de historia la República Federal, el Gobierno federal acumuló una montaña de deuda de 1,3 billones de euros. Pero solo los tres últimos años, entre 2020 y 2022, a la montaña se han sumado unos increíbles 800.000 millones de euros, hasta alcanzar más de 2 billones», ha explicado Scheller la situación actual. Según los cálculos del Tribunal de Cuentas, la nueva deuda prevista en realidad para 2023 es de casi 107.000 millones de euros, más del doble que la nueva deuda reportada oficialmente, de poco menos de 46.000 millones de euros. La Ley Fundamental alemana, a la que permanece anclada una cláusula de límite de la deuda pública que cada gobierno puede emitir, no permite un valor tan alto. «El trabajo del Gobierno incluye presentar la situación fiscal abierta y honestamente», ha denunciado Scheller, que lamenta que lo que esté ocurriendo en cambio, es que «oscurece la situación«. El Tribunal de Cuentas alemán teme además que la situación se agrave en los próximos meses debido al aumento de las tasas de interés. : «En 2021, el Gobierno federal pagó casi 4.000 millones de euros en intereses. Para 2023 serán más de 40.000 millones de euros, un aumento de diez veces con una nueva tendencia al alza», garantiza Scheller, partidario de mantener y respetar el freno de la deuda, ya que obliga a los políticos a «tomar decisiones claras y adaptarse a la situación económica». Y considera que, al contrario de lo que mantiene el Ministerio de Finanzas, el freno a la deuda volverá a ser incumplido en 2023. La suspensión del freno a la deuda, que fue decretada para permitir al Gobierno hacer frente a los gastos extraordinarios que supuso la pandemia, no ha vuelto a entrar en vigor desde entonces, a pesar de las garantías ofrecidas por el ministro de Finanzas, Christian Lindner. «Esto no puede seguir así», ha reprochado Scheller, que solicita a Scholz que priorice el gasto y ahorre donde sí es posible. Por ejemplo, en su opinión, habría que reducir las subvenciones . «Si quieres dar forma al futuro, tienes que desprenderte de la ayuda financiera que simplemente ya no encaja con los tiempos», apunta. Se ha referido, por ejemplo, a los subsidios para el uso de autobuses en el transporte local, beneficios basados en el consumo de diésel. «Cuanto mayor es el consumo, mayor es el alivio en forma de subvenciones y resulta contraproducente» . Scheller también sugiere la necesidad de una reforma en el seguro social. «Algunas de las soluciones han estado sobre la mesa durante años: recortar beneficios o trabajar en contribuciones más altas, incluso alargar el tiempo de cotización hasta la jubilación, esos son los tornillos de ajuste pero el gobierno se niega a utilizar ninguno de ellos porque esto requiere decisiones impopulares». «El problema no se puede resolver sentándose», regaña el jefe auditor, que indirectamente alude a los enormes paquetes de gasto implementados este año para paliar los efectos de la inflación, de la guerra en Ucrania y de la crisis energética: 100.000 millones para rearmar el ejército alemán y 200.000 millones de euros para ayudar a familias y empresas a pagar las facturas del gas. Su objetivo es mitigar la recesión que amenaza a la locomotora europea , muy especialmente después de que en mayo registrase si primer déficit comercial desde 1991 y tras la contracción del 0,7% a finales de 2021, pero Lindner no ha explicado suficientemente cómo pretende compatibilizar estas medidas con la reducción de impuestos también anunciada de 10.000 millones de euros. MÁS INFORMACIÓN Las empresas alemanas se suman a las ayudas estatales para paliar los efectos de la inflación El gobierno alemán confirma la recesión en 2023 El histórico paquete de gastos de Defensa anunciado por el canciller Olaf Scholz poco después de la invasión rusa de Ucrania, según el investigador Florian Dorn, del Instituto Leibniz de Investigación Económica, será devorado casi en su totalidad por la inflación esperada, una opinión en la línea de la del Tribunal de Cuentas. También aparecen problemas a largo plazo, incluidos los déficits de financiación y la gestión ineficiente de los fondos, que no pueden eliminarse con paquetes de gastos únicos. El Ministerio de Finanzas, sin embargo, rechazó ayer «decisivamente» la acusación de engaño y falta de transparencia a través de una portavoz, que se quejó a su vez de que los cálculos del Tribunal de Cuentas «no son comprensibles» . «El empréstito y los respectivos fondos especiales se presentan de manera transparente y comprensible en el presupuesto. Especialmente en el caso de los fondos especiales, se adjuntan estados de gastos e ingresos muy detallados al proyecto de presupuesto respectivo», defendió.

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Author: Pablo Perez