Cuando se acerca un año electoral (2024) todos los gobiernos se ven en la obligación de crear un movimiento expansivo de la economía, que proyecte un sentido de prosperidad para que el candidato del gobierno tenga posibilidades de ganar. El problema que se le presenta a Maduro es que no tiene recursos económicos para gastar o invertir, ni crédito (está moroso) para expandir el gasto público. La tercera y única opción que tiene es crear la ilusión de prosperidad acudiendo a anuncios del gobierno y asegurarse de que estos sean replicados por una variopinta caja de resonancia, nacional e internacional.